<B>Israel Rivera</B>
<I>Agencia Reforma</I>
La falta de una o varias piezas dentales no sólo representa un duro golpe para la estética personal, también afecta de manera importante la salud y la calidad de vida de las personas.
Una dentadura saludable, además de garantizar una bella sonrisa, está íntimamente relacionada con una digestión sana, pues de una adecuada masticación dependerá que disminuyan los problemas gastrointestinales y que se obtengan de manera más favorable todos los nutrientes.
Sea cual sea la causa de la pérdida de las piezas dentales, los implantes oseointegrados permiten su reemplazo y con ello una mejoría en el proceso de masticación y en la autoestima de las personas.
Procedimiento
La implantología oseointegrada se realiza de manera ambulatoria; es decir, no se requiere ingresar a una clínica, ya que se lleva a cabo en un consultorio y sólo requiere anestesia local.
El odontólogo especializado en implantes realiza primero una evaluación y planeación del caso, para después colocar mediante un procedimiento quirúrgico el implante que va a sustituir la raíz del diente. Posteriormente espera cerca de 6 semanas en promedio para que se realice la osteintegración, y una vez que esto sucede da paso a la elaboración y colocación de la pieza dental, la cual puede ser de porcelana o circonio. Las prótesis son prácticamente indistinguibles de los dientes naturales, e incluso en la mayoría de los casos brinda resultados estéticos muy superiores a la dentadura original del paciente, asegura el odontólogo.
Con las prótesis la persona puede comer de todo, hablar sin dificultad y volver a sonreír con confianza y soltura.
Aunque lo ideal sería no llegar a este procedimiento, y para evitarlo García Lara recomienda tener una adecuada higiene bucal mediante el cepillado y uso diario de hilo dental para prevenir caries e infecciones en las encías.
