Acné: El más temido

Natalia Vitela

Agencia Reforma

Seguro el primer grito de horror que emitió tu hijo fue ante la aparición de un barro en la punta de la nariz. Y es que el acné es una enfermedad de la piel que afecta al 80 por ciento de los adolescentes.

Este padecimiento se manifiesta con protuberancias, como puntos blancos, espinillas y granos. Éstos se presentan cuando los folículos pilosos o poros, los cuales contienen glándulas sebáceas, se obstruyen.

Según información de la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos, esto puede deberse a la presencia de una gran cantidad de sebo -que en condiciones normales, lubrica la piel-, células muertas y bacterias (especialmente las de la especie propionibacterium acnes).

Cuando un poro está obstruido, se cierra y sobresale de la superficie de la piel formando un punto blanco.

Si un poro está obstruido pero permanece abierto, la capa superior puede oscurecerse y se produce una espinilla. En ocasiones, las paredes de los poros se quiebran, permitiendo que el sebo, las bacterias y las células muertas se abran paso por debajo de la piel. Esto produce una pequeña infección de color rojo llamada grano.

El acné se presenta principalmente en cara, pecho y espalda, y es una enfermedad inflamatoria multifactorial. Los cambios hormonales que se presentan en la pubertad, y la herencia, así como la presencia de las bacterias antes mencionadas, son los factores que propician su aparición.

Uno de los principales problemas en el tratamiento del acné es que las personas acceden a productos milagro o recetas caseras que pueden ser contraproducentes para combatirlo, en lugar de acudir con los expertos.

Para el tratamiento de este padecimiento existe terapéutica tópica, como geles y jabones para hacer la limpieza del rostro por la mañana y por la noche, así como cremas con retinoides y antibióticos. Igualmente se cuenta con tratamiento farmacológico, el cual está indicado en casos más severos.

ABC de limpieza

Limpiar el rostro por lo menos una vez al día es básico para eliminar toxinas e impurezas. Jade Hauyna, directora de spa Elemento7, recomienda hacer lo siguiente por la noche.

-Usar un demaquillante para

retirar sudor, polvo y maquillaje.

-Posteriormente aplicarse

champú facial o crema

limpiadora.

-Luego se emplea un tónico

hidratante o loción humectante

para refrescar la piel.

-Por último se aplica una crema

de noche.

-Si la limpieza se realiza de día, el

último paso consiste en la

aplicación de un protector solar.

Mitos

Los principales mitos entorno a esta enfermedad son:

Para deshacerse de los

granos hay que reventarlos

-Falso. Hacerlo provoca que los gérmenes penetren más en la piel, lo que causa mayor enrojecimiento, dolor e infección. Y pueden quedar cicatrices.

Comer alimentos grasosos

puede provocar acné

-Falso. Los alimentos grasosos no son responsables del acné.

Lavarse la cara seguido ayuda

a deshacerse del acné

-Lavarse la cara en forma regular es bueno porque contribuye a retirar las células muertas, el exceso de grasa y la suciedad, pero lavar la piel demasiado fuerte puede secarla o irritarla, lo cual empeora el acné.

El maquillaje provoca acné

-Para maquillarse, lo ideal es elegir productos que no tapen los poros, para que no provoquen erupciones.

Fuente: FMD