Alessandro Triacca
Agencia Reforma
El equinoccio es un fenómeno astronómico que sucede dos veces al año, cuando el sol se alinea con la Tierra de tal forma que el día y la noche tienen la misma duración.
Aquí, en el Hemisferio Norte, el equinoccio de marzo marca también el final del invierno.
Te presentamos algunos destinos en México donde el próximo 21 de marzo podrás cargarte de energía y dar un cálido recibimiento a la primavera.
CHICHÉN ITZÁ
Un clásico yucateco
Cada equinoccio, los visitantes se arremolinan en torno a El Castillo para presenciar el regreso del dios Kukulkán, quien toma la forma de una gran serpiente que desciende por la escalinata norte de la pirámide.
Este juego luces, que dura tan sólo unos minutos y se produce únicamente con el sol del equinoccio, es resultado de las sombras que proyectan las nueve plataformas de la pirámide sobre un costado de la escalinata, evidenciando así la precisión de los cálculos astronómicos que realizaban los mayas.
Ya que estás ahí: visita Mayapán, un sitio arqueológico a 40 kilómetros de Mérida, donde hay una pirámide más pequeña pero de iguales proporciones que El Castillo, por lo que aquí también es posible mirar el descenso de Kukulcán. i.chichenitza.inah.gob.mx
TEOTIHUACÁN
Entre la luna y el sol
Subir 238 escalones para alcanzar la cúspide de la Pirámide del Sol y recibir los primeros rayos de luz primaveral a 71 metros de altura, sobre uno de los centros ceremoniales más importantes del México prehispánico, es algo que hay que hacer al menos una vez en la vida.
Es recomendable llegar desde muy temprano, pues Teotihuacán es la zona arqueológica que registra durante este día la mayor afluencia de visitantes (según el INAH, alrededor de 200 mil).
Ya que estás ahí: no olvides visitar el patio del Palacio de Quetzalpapálotl, donde las almenas arrojan intrincados patrones de sombras escalonadas bajo el sol del equinoccio. i.teotihuacan.inah.gob.mx
TAJÍN
Un rincón en Veracruz
Apenas el año pasado, investigadores del INAH descubrieron que la emblemática Pirámide de los Nichos es en realidad un marcador astronómico que señala la llegada del equinoccio y el descenso de Quetzalcóatl.
Los visitante que llegan aquí pueden disfrutar de este espectacular juego de luces, el cual dura siete minutos, durante los cuales la Pirámide de los Nichos se va iluminando paulatinamente conforme asciende el sol detrás del cerro, mientras el resto de las edificaciones en la zona permanece en penumbras.
Ya que estás ahí: aprovecha para asistir a la edición 15 del festival Cumbre Tajín, que se llevará a cabo del 20 al 24 de marzo, con la presentación de artistas nacionales y extranjeros como Tool, Fobia, y Banda el Recodo. i.www.inah.gob.mx
Malinalco
De espíritu guerrero
Malicalco ya luce completamente floreado: bugambilias anaranjadas, violetas y blancas, contrastan con el lila de las jacarandas y el rosa de los clavellines.
A menos de dos horas en auto desde el DF, entre montañas está este pueblito que atrae por su atmósfera acogedora, las delicias de su mercado y la zona arqueológica Cuauhtinchan, a donde miles de personas suben cada año para dar la bienvenida a la primavera frente al templo monolítico llamado Cuauhcalli o Casa de las Águilas, sitio de consagración de los guerreros águila y jaguar, en tiempos de los mexicas.
Ya estando ahí: participa en uno de los temascales del centro holístico Ollinyotl (www.ollinyotl.com), sábados 18:00 y domingos 12:00 horas.
