Comience con el pie derecho en el 2011

Karina González

Agencia Reforma

Los problemas sobran, y el dinero falta. Éste es el panorama que muchas personas viven después de las fiestas navideñas. ¿Cómo recuperarse de esta etapa y recobrar los bríos para el Año Nuevo?

Adoptar disciplinas tales como cuidar los gastos personales es una buena manera para superar la cuesta de enero.

Un psicólogo y un experto en finanzas comparten su opinión para comenzar con el pie derecho el 2011.

REFLEXIONE SOBRE SUS METAS

De acuerdo con el psicólogo César Suárez, aún antes de que las fiestas navideñas terminen y comience un año nuevo, es importante reflexionar sobre nuevas búsquedas y objetivos que den sentido a la existencia personal.

“Los propósitos para el año nuevo nos deben poner en contacto con lo probable, mas no con lo imposible; por ello, es necesario enlistar nuestros objetivos y definir prioridades.

“La propuesta es permitirse fluir y no esperar lo extraordinario. La riqueza está en lo ordinario, y probablemente cada propósito cumplido nos lleve a otro anhelado”, subrayó Suárez.

De acuerdo con el experto, cuando las personas escriben sus nuevos objetivos, deben apropiarse de ellos. Por ejemplo, si se cuestionan ¿qué pasaría si bajara de peso?, tendrán que tomar en cuenta consecuencias tales como una mejora en la salud, aspecto y el tipo de ropa que se usa. También podría ser un ejemplo para la pareja, la familia, los vecinos y los colegas. De esta manera, las metas adquieren mayor relevancia.

La época navideña, de fin y comienzo de año, aseguró Suárez, es un buen pretexto para hablar con amigos y familiares, particularmente con los que no se tiene un contacto frecuente.

MEJORE SU ECONOMÍA

De acuerdo con el experto en finanzas Marcelo Caraveo, antes y después de las fiestas navideñas es importante evitar gastar más de lo que se tiene y no utilizar las tarjetas de crédito al limite.

“Para no quedar tan gastado después de la Navidad, hay que considerar qué regalos son realmente necesarios y en qué casos se pueden dar obsequios más sencillos, e inclusive hechos por uno mismo, para no afectar el bolsillo.

“Es importante definir las compras que se tienen comprometidas, y los excedentes es lo que se pueden ahorrar o gastar”, mencionó Caraveo.

Para que la Navidad no ocasione una tortura económica, Caraveo recomienda dimensionar con un año de anticipación el monto que se destinará para los regalos de esta época y, después, dividirlo entre 12 meses. Esta cantidad debe ahorrarse a lo largo de un año.

Por otra parte, aconseja guardar una parte del aguinaldo, ya que, al ser una prestación de las empresas y no parte del salario, puede ayudar a resolver emergencias.

“Un mal manejo de las finanzas afecta el humor de las personas, ya que la presión y el estrés por falta de dinero llevan a estados de tensión.

“Lo mejor es ser previsor y seguir la regla de oro: no gastar lo que no se tiene. Muchas veces los planes a meses sin intereses suenan muy atractivos, pero, al no saberlos manejar adecuadamente, se vuelven rentas mensuales por un largo tiempo”, finalizó Marcelo Caraveo.