Adolfo Córdova
Agencia Reforma
Disfrute y haga brillar cada momento de esta época. Le presentamos algunos tips para lograrlo:
1.- Echen confites y canelones
No espere Año Nuevo para empezar por enésima vez esa vida que lo hará lucir esbelto y joven (otra vez). Mejor siga los consejos de Liliana Pérez, directora de nutrición de la Universidad Justo Sierra.
Ÿ Evite los ayunos. No haga huelgas de hambre del mediodía a la hora de la cena. Es engañoso porque si deja de comer y luego come como león su cuerpo almacenará todo.
Ÿ Realice cinco comidas. Haga un desayuno ligero, una comida sin postres, que incluya caldos, proteínas magras y verduras, consuma dos colaciones al día y disfrute una cena sin excesos.
Ÿ Calme a su estómago. Como las cenas empiezan más tarde de lo que su estómago está acostumbrado, seguro arrasará con las botanas. Para evitarlo, es recomendable ingerir un yogur líquido o una sopa de verduras antes de llegar a las fiestas, así no tendrá tanta hambre.
Ÿ Consuma porciones pequeñas. Sea selectivo en lo que come, evite servirse como si esa fuera su última cena y contrólese con los panes, los buñuelos y las galletas de la abuela.
Ÿ Mantenga la actividad física. Sea disciplinado con sus rutinas de ejercicio. Si no le da tiempo de ir al gimnasio, camine o haga 30 minutos de cardio en su casa, eso lo mantendrá activo, fuerte y listo para los brindis.
2.- Noche de paz
Compras de última hora, pavos que no se descongelan, niños que no se duermen… ¡Relájese! No se rompa la cabeza queriendo que todo sea perfecto y siga los tips de la psicóloga Elsa González.
Ÿ Tómelo con calma. Recuerde que en esta época debe reinar la armonía externa e interna. No se aferre a planes, si las cosas no salen del todo como se planeaba, no importa, siempre habrá soluciones y si no las hay, como dice el proverbio chino, preocuparse no vale la pena.
Ÿ Defina sus prioridades. Piense qué espera realmente de esta época: ¿descansar, disfrutar y convivir con las personas que quiere? o ¿correr, estresarse y pelearse con todo el mundo?
Ÿ No celebre por obligacion. Habrá muchas fiestas, elija las que valgan la pena. No tiene que ir de posada en posada como peregrino sin rumbo. Encuentre su propia manera de vivir esta época, y si lo necesita, cambie lo que hace tradicionalmente.
Ÿ Duerma bien. Si no hay fiesta, duérmase temprano, y si hay muchas, no se desvele en todas. El agotamiento podría deprimir su sistema inmunológico y hacerlo lucir como el Grinch.
Ÿ Agende una cita en un spa. Manténgase libre de estrés, no corra de aquí para allá y evite las multitudes. Es más, ¿qué tal si un día antes de la gran fiesta recibe un masaje de piernas y pies?
3.- Beben y beben…
¡Hip! Y vuelven a beber… Si cada año se siente Santa volando en su trineo, no juegue. Mejor prevenga accidentes y ridículos frente a sus seres queridos.
Ÿ Tome mucha agua. No transforme el agua en vino, recuerde que el cuerpo requiere estar bien hidratado para que se lleven a cabo los procesos metabólicos y la eliminación de grasas. Por cada copa que tome, ingiera un vaso de agua natural.
Ÿ Limite el consumo de ponche con ‘piquete’. En lugar de consumirlo a la menor provocación en cuanta posada pise. Altérnelo con otras bebidas como el té de manzana con canela, cuyo sabor es similar y tiene menos calorías.
Ÿ Aplique el “hoy no circulo”. Que los buenos deseos lleven al volante a una persona responsable que funcione de conductor designado. Lo de menos sería arruinarse la noche con una detención de la policía.
4.- Llevan de tanto correr…
Zapatos, ¡y bolsillos rotos! No eche la casa por la ventana, ¿quién dijo que ésta no puede ser una época para ahorrar? Salvador Gómez, analista financiero, sugiere lo siguiente.
Ÿ Planifique. Recuerde que en Navidad también se paga la luz, el teléfono, el gas y el cine. Establezca cuáles son sus gastos prioritarios y descarte aquellos superfluos.
Ÿ No compre por comprar. Haga una lista de regalos y vaya directo por ellos. Resístase a las promociones que lo hacen comprar de más y gastar en cosas que a veces ni regala.
Ÿ Organice un intercambio. En vez de regalar a cada familiar, proponga un intercambio, puede fijar un precio máximo y hacer que cada integrante sugiera los regalos que desearía, así no se llevará decepciones, se divertirá y el ahorro será significativo.
Ÿ Lleve un control de gastos. Anote lo que va gastando y compárelo contra lo que esperaba gastar, así sabrá si tienes que reducir el ritmo de celebraciones y subir la cuesta de enero más tranquilo.
