¿Estresado? Rodéate de verde

@Byline:Yngrid Fuentes

Agencia Reforma

Cuando resulta difícil encontrar un espacio de paz entre las preocupaciones del trabajo, los pendientes de la casa y las responsabilidades con la familia, es bueno (además de unas vacaciones en la playa) ir a un parque.

Un estudio de investigadores en psicología ambiental del Reino Unido sugiere, con resultados contables, que basta con ir a un parque para aliviar la fatiga mental y el estrés.

En el estudio “The Urban Brain: Analysing Outdoor Physical Activity with Mobile EEG”, que se publicó en la Revista Británica de Medicina del Deporte, investigadores de la Universidad de Heriot-Watt, en Edimburgo, comprobaron los efectos positivos de las áreas verdes en la salud mental.

El color de la tranquilidad

Para ser conscientes de los beneficios de ir a un parque basta con ir a estos espacios al aire libre, respirar profundo y absorber un poco de verde tranquilidad.

Con el uso de un electroencefalograma portátil (EEG por sus siglas en inglés), el estudio británico dio evidencia de que recorrer un parque redujo la frustración y la exaltación del entorno citadino.

Para llegar a esta conclusión, 12 participantes dieron caminatas de 25 minutos en diversas áreas de Edimburgo con el encefalograma en su cabeza. Los investigadores encontraron que los espacios verdes redujeron la fatiga mental en los participantes.

Verde para el alma

Los beneficios de las áreas verdes se ven en diversos aspectos de la vida humana, de acuerdo con Guillermo Peñalosa, director ejecutivo de Ciudades 8-80, organización canadiense dedicada a transformar ciudades en espacios para caminar y andar en bici.

“He trabajado en los últimos años en más de 130 ciudades distintas y hay muchos estudios que demuestran que las áreas verdes ayudan a la salud, pero no sólo a la salud física, sino también a la salud mental y a la salud emocional”, afirma el también director estratégico de Fundación + Espacios en México.

Peñalosa agrega que es importante que haya abundancia de parques en las ciudades porque la cercanía con ellos invita a la actividad física.

Fuentes de paz

La idea, al ir o visualizar espacios de tranquilidad, es distanciarse de todas esas fuentes de estrés y ansiedad que suelen permear la vida en la ciudad.

Sin embargo, el caminar también estimula positivamente.

“El caminar lo que hace es fortalecer el sistema cardiovascular, nos pone a trabajar el corazón, los pulmones, los músculos, y esto tiene un beneficio a largo plazo, como cualquier otro tipo de ejercicio”, dice la fisióloga Nancy Fernández.

“Si lo hacemos en un área natural se conjuntan las dos cosas, por un lado estamos haciendo ejercicio físico y por otro tenemos la tranquilidad interna”.

Otra ventaja de las áreas verdes es que cualquier persona puede crear su propio oasis de salud, ya sea en un techo, en una pared o en un cuadrito de tierra.

Parque interno

Aunque lo ideal es estar en contacto con la naturaleza, no siempre se puede por el calor extremo, el bullicio o la falta de espacios cercanos al hogar u oficina.

Una recomendación es evocar mentalmente estos espacios de relajación.

“Lo más adecuado es poder esparcir la mente para poder encontrar calma, pero hay veces que no es así, entonces, hay que trabajarlo desde su propia casa, es lo que llamamos entrenamiento en visualización”, comenta David Rico, doctor en psicología evolutiva y de la educación.