No sólo entretienen

Agencia Reforma

El carácter, los gestos, las actitudes, los valores y el mal manejo del dinero son transmitidos de padres a hijos.

En el último de estos aspectos, los argumentos que refuerzan la negativa a tratar temas económicos son, por ejemplo, “el dinero es asunto de grandes”, o “no quiero preocupar a mi hijo” Sin darse cuenta, a pesar de tener la mejor intención, los padres pueden estar guiando a sus hijos por un sendero financiero predispuesto a fracasar.

Aquí es donde entra el juego como opción para educar.

Según Raúl Flores Carrillo, jefe del departamento de Sicología Aplicada del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades de la UdeG, la niñez es una etapa crítica para el aprendizaje, ya que las enseñanzas adquiridas en ella repercutirán en el resto de la vida de una persona, “Hay conductas que copian de los padres y que a veces son el mal ejemplo del hijo, y el hijo va tomando la decisión con base en lo que ve (…) cuando hablamos de que el papá siempre está sobregirado en las tarjetas, siempre le están hablando para cobrarle, etcétera, son hábitos”.

Salvador Tamayo, presidente de Liverti, empresa especializada en finanzas personales y educación financiera en personas de todas las edades, considera que un adulto requiere desprogramarse y desprenderse de hábitos a veces muy arraigados en su persona, por lo que fomentar el ahorro y una cultura financiera sana resulta altamente complicado.

Son los niños los que verdaderamente tienen la posibilidad de aprender de una forma integral, y las actividades de entretenimiento pueden detonar ese proceso. “Si nosotros desde un inicio le enseñamos de una u otra manera a tomar decisiones más inteligentes, el niño lo va a ver de manera natural. “¿Por qué con juegos? El juego incrementa la posibilidad de que el conocimiento que yo tengo pase y se enseñe. Entre cada partida, los jóvenes aprendices tienen la posibilidad de experimentar por sí mismos y darse cuenta de las mejores prácticas en el manejo del dinero, creando hábitos que les permitirán no sólo tener un perfil ahorrador, sino dar el siguiente paso: un perfil de inversionista.