Por un feliz encuentro

Estefanía Aguilera

Agencia Reforma

Te enteras que estás embarazada, el vientre aumenta su tamaño, llegan algunas náuseas, los famosos mareos, antojos, y de pronto, sientes las primeras pataditas; caes en la cuenta de que alguien está creciendo dentro de ti, te invaden la felicidad e ilusión, acompañadas de un poco de temor, “¿Soportaré el dolor? ¿Qué pasará con mi cuerpo? ¿Cómo aseguro el bienestar de mi bebé?”.

Existen incontables mitos acerca del proceso de dar a luz, es excesiva la información proveniente de fuentes que, lejos de resolver dudas, hacen que las futuras mamás se llenen de temor y ansiedad; para evitar miedo infundado y testar más tranquila, los cursos psicoprofilácticos son una excelente opción.

Los cursos psicoprofilácticos nacen en la década de los 60 en Francia, bajo el nombre de técnica “Lamaze”, misma que preparaba a la mujer durante el embarazo con explicaciones sobre el parto y cómo aminorar el dolor a partir de ejercicios de flexibilidad y respiración. Posteriormente, la práctica se enriqueció con más información, dando lugar a los ahora cursos psicoprofilácticos (psico-mente, profilaxis-prevención) también conocidos como de Educación Perinatal, que preparan tanto física como psicológicamente a la mujer próxima a dar a luz.

La mayor parte de los cursos psicoprofilácticos constan de sesiones -informativas y de trabajo práctico-, que se recomiendan tomar a partir del cuarto mes de embarazo, y llegan a extenderse a incluso el periodo de postparto con temas como la lactancia y cuidado del bebé.

Dentro de las clases, las futuras mamás tienen un espacio donde se les da información sencilla y detallada sobre los cambios que trae consigo la gestación, la alimentación recomendada, opciones que existen para dar a luz y características a tomar en cuentan al momento de elegir un hospital.

Fabiola Villa Scheffer, educadora perinatal de DANATAL explica que con los cursos se busca proteger la memoria del parto, procurando que el ambiente de la llegada del bebé sea de lo más agradable.

Se deshace del temor al parto, ocasionado muchas veces por todos los mitos que hay; tanto mamá como papá llegan a ese día más confiados, más tranquilos, y toman decisiones por ellos mismos, basados en la información aprendida.

“El cuerpo de la mujer está perfectamente diseñado para que ella sea capaz de dar a luz, es algo que por instinto puede hacer; así como no tuvo un libro en la mano al momento de quedar embarazada, tampoco hay un ABC para parir, es un proceso de introspección, de escuchar al cuerpo y lo que te pide”, comenta Carolina Quintana de Oropeza, educadora de Magenta Educación Perinatal.

Es importante destacar que la Educación Perinatal va dirigida tanto a mujeres que tendrán un parto vía vaginal, como a las que han decidido agendar una cesárea, ya que la información que se imparte es sobre todas las etapas por las que pasarán mamá y bebé y les ayuda a que disfruten todas ellas juntos.

Lo más importante de los psicoprofilácticos es que logran que se rompa el círculo vicioso de dolor-miedo-tensión-más dolor, que la mujer se hace consciente de que está teniendo un proceso natural biológico, donde el umbral del dolor, además de ser un indicador, es necesario para que el bebé pueda nacer, detalla el doctor Alfonso Martín de Alba, coordinador general del Servicio de Obstetricia del Antiguo Hospital Civil de Guadalajara.

“El embarazo es como un maratón, si una mujer quiere correrlo y no se prepara, tendrá mucha inquietud; podrá correr los primeros cinco kilómetros, diez kilómetros, pero después se va a cansar…a la falta de preparación e instrucción su experiencia no será la mejor ya que no sabrá lo que les espera, va a querer correr, va a cansarse, va a estar incómoda, se va a rendir, y ésto complica la evolución del trabajo de parto”.

El curso te permite:

* Abordar con valentía el parto, quitando los mitos y temores de por medio.

* Aprender técnicas para el manejo del dolor.

* Consentirte con sesiones de relajación, respiración y masaje.

* Crear lazos de unión con mujeres como tú.

* Recibir orientación sobre los beneficios del parto natural y las razones para una cesárea.

* Involucrar a tu pareja y así crecer juntos.

* Realizar ejercicio físico adecuado al embarazo.

* Tener una participación experta

y entusiasta a la hora del parto.

* Disfrutar el nacimiento de tu bebé,

ya sea parto o cesárea.

* Contar con información de cuidado postparto.

Con información de la instructora perinatal Itzel Velázquez, de GRUPO CORAS.