Natalia Vitela
Agencia Reforma
“Si tienen predisposición genética, están en riesgo”, explica Antonio González, jefe de medicina interna del Hospital General de México.
“Pueden estar consumiendo mucha grasa saturada y carbohidratos y su impacto no va a ser en el peso, pero se eleva el colesterol y los triglicéridos”.
González afirma que el sedentarismo también origina que, aunque las personas permanezcan delgadas, sus niveles de colesterol, triglicéridos y glucosa estén elevados.
De hecho, indica el especialista en medicina interna, alrededor de 10 por ciento de quienes tienen niveles altos de colesterol y triglicéridos son delgados.
Alejandro Alcocer, cardiólogo del Hospital Regional Primero de Octubre del ISSSTE, asegura que es frecuente ver pacientes delgados con problemas cardiovasculares.
“No hay que verlo como una situación extraña, la realidad es que se da en una frecuencia suficiente para tomarlo en cuenta como una situación importante.
“A pesar de estar delgado, se tiene el riesgo de infartarse. Un sujeto delgado con colesterol elevado que fume, que tenga la presión elevada, que tenga diabetes, está en un alto riesgo”, describe.
Lo mismo sucede con quienes tienen diabetes, pues estudios realizados en el IMSS revelan que un 17 por ciento de estos pacientes son personas sin sobrepeso u obesidad, según José Alberto Rojas Jiménez, director médico del Centro Especializado en Diabetes.
Por ello, para los especialistas es urgente que las campañas también se dirijan a este sector.
Rojas Jiménez explica que, en las personas delgadas que desarrollan diabetes, esta enfermedad puede ser más agresiva que en aquéllos con sobrepeso y obesidad.
Esto es porque la producción de insulina en el páncreas se agota con más rapidez en el paciente delgado, por lo que requiere de insulina endógena más rápidamente.
“En la gente obesa es mucho más sencillo porque le damos sensibilizadores de insulina, los bajamos de peso, entonces le quitas mucho del factor de riesgo, pero a estos pacientes (delgados) no hay como quitárselos, entonces evolucionan más rápido”, asevera.
Los expertos recomiendan que las personas delgadas con antecedentes familiares de enfermedades cardiovasculares y diabetes se hagan revisiones al menos una vez al año.
Además, sugieren mejorar el estilo de vida al tener una dieta adecuada, realizar ejercicio y no fumar.
Algunos signos de la diabetes son:
-Cansancio
– Variaciones en el ánimo
– Disminución de la libido
– Dolor de cabeza ante ayuno
prolongado
– Orinar mucho
– Mucha sed y hambre
