Tía remedios

María de Jesús García

Agencia Reforma

Vive tortura mental

Hola, Tía Remedios, me da mucho gusto saludarte, hace 3 años tuve una novia, la veía cada dos o tres meses porque yo trabajaba en México. Cuando la busqué de nuevo me enteré que andaba con otro. La busqué y hablé con ella, le reclamé porqué si tanto me quería andaba con otro; ella me dijo que el chavo le pidió una oportunidad porque yo me divertía con otras. Una vez fui a una fiesta con ella y él la buscó y bailaron y me dio coraje verlos; él es mayor que ella, ella tiene 18 años y él 26. Luego le dije que si tanto me quería, nos casáramos y dijo que sí. Hace un año nos casamos y le pregunté si había tenido intimidad con él y me juraba que no, que sólo conmigo. Le insistí y le pedí que me dijera la verdad y me dijo que sí, que la llevó a su casa y que se dejó llevar… Mi duda es que si me juraba que no había tenido relaciones, ya no sé cuántas veces lo habrá hecho con él, y cuando tengo intimidad con ella nada más pienso cómo fue que ella se entregó a otro y decía que me quería. Necesito tu consejo, cómo le hago para no pensar en eso, por favor. Espero tu respuesta.

Ramiro

Querido Ramiro, independientemente si ella te quería o no, ¿tú la quieres?, ¿te casaste con ella por eso o por qué?, ¿querías ser el “propietario” de una mujer?, porque te aviso que las personas no son propiedades. Vivir un noviazgo de lejos no es cosa sencilla, especialmente cuando a esta muchacha se le acercó un cuate que lo movía la hormona, pero que no pretendía casarse con ella. ¿Por qué tú si te casaste? E, insisto, no importa si ella te quería o no, lo importante es que descubras por qué o para qué lo hiciste y qué es lo que tú sientes por esta mujer. Si tuvo relaciones una o mil veces, es algo que no puedes controlar ni borrar, e insisto, otra vez, ¿si sabías del chavo de 26 en la vida de la muchacha para qué te casaste con ella? Si realmente tú tienes algún sentimiento importante por esta mujer, necesitas aceptar que lo que ocurrió, ocurrió y no se puede borrar. Y lo que sí puedes decidir es cómo quieres vivir tu vida de aquí en adelante. Si dejas que los celos o las dudas se interpongan en tu relación de pareja, vas a tener una vida de la fregada, y si así la quieres vivir se vale, pero con la consciencia de que escoges eso. Y si quieres tener una vida de pareja plena y de largo plazo, pues échale galleta al presente y entierra el pasado.

Juego de ruegos y lágrimas

Hola, Tía. Engañé a mi esposo hace 4 años, él tiene 68 años y me perdonó a pesar de que ya me había ido con la otra persona. Me buscó, me dijo que me perdonaba y me pidió que regresara. Yo tuve miedo a irme, aunque esta persona me quería mucho, tuve miedo de que mis hijos me odiaran por dejarlos. Le creí porque inclusive lloraba y decía que ya le faltaba poco para morir. Los primeros días me trataba bien, pero ahora me trata muy mal, me dice que no me quiere, que me odia. Me dejó hace un año y se fue a vivir a otro lado y yo me hice cargo de los gastos del departamento y sufrí mucho porque no podía encontrar trabajo. Ahora regresó porque yo le rogué y le supliqué, pero sigue tratándome muy mal y me dice que me va a dejar. No sé qué hacer, me siento desesperada, le digo a Dios que quiero morirme porque ya no aguanto como me insulta. No encuentro trabajo en ningún lado y quiero mucho a mi esposo, pero él no puede olvidar. ¿Qué puedo hacer yo, una persona de 63 años, ahora, sola?, él me cela como si fuera jovencita, desconfía de mí y no puedo salir ni hacer nada. Sé que perjudiqué a la familia, pero lo estoy pagando todo. Espero tu consejo porque no sé qué hacer.

Érika, 63 años

Querida Érika, pues lo primero que necesitas hacer es perdonarte. Sí, cometiste un error, pero no tienes porque pagarlo el resto de tu vida. Si el hombre con el que vives no puede hacer su propio proceso de perdón, no hay nada que puedas hacer para ayudarlo, y si tus hijos tampoco quieren perdonarte y no te ayudan, tal vez te convendría empezar a buscar un lugar donde pases tu vejez. Aún tienes fuerza y puedes ayudar en algún asilo y cuando llegue el momento podrán cuidarte. Nadie, escúchalo, nadie tiene porque aceptar violencia de parte de otro, sólo porque sienta que debe ser castigado porque la regó. Si ustedes como pareja ya son historia, pues ahora empieza a escribir tu propia historia como “viuda” con marido y madre sin hijos presentes. Cada día que pases libre de violencia será un día que te sientas en paz, y si el padre de tus hijos ha decidido vivir amargado el resto de sus días, es su decisión, y muy respetable, pero tú no tienes porque vivir lo mismo. Empieza a organizarte y búscale, porque del cielo nada te caerá.

Maltratada

Hola, Tía. Desde que era novia de mi esposo me ha pegado y nunca lo dejé. Desde que nos casamos hemos tenido discusiones, nos hemos separado por dos o tres días y siempre regresamos. Ahora ya no lo entiendo, ya por cualquier cosa me manda a la fregada, tengo dos niñas hermosas y él no pone nada de su parte para ser mejor papá. Siempre me anda mandando a la goma hasta por problemas chiquititos, qué puedo hacer, Tía.

Susana, 28 años, ama de casa

Querida Susana, pues tú decidirás hasta cuándo estás dispuesta a vivir en estas circunstancias. Si desde novios, él ha sido una persona violenta, ¿acaso pensabas que el casorio era como una vacuna antiviolencia? Ya sabes que no funciona de esa manera, y que al contrario, si el papá de tus hijas era un hombre infeliz, posiblemente ahora lo sea más y nunca encontrará la forma de ser amable o cariñoso, ya que seguramente proviene de una familia donde vivió violencia, al igual que tú, de otra manera no te habrías casado con un hombre golpeador de mujeres. Sólo tú puedes cambiar tu forma de vida, pero no esperando que el se “vuelva un mejor papá”, sino que tú tendrás que decidir cuándo dejarás de ser violentada y cuándo le darás un ejemplo a tus hijas de que ninguna mujer (u hombre) merece ser tratado con violencia. En otras palabras, ¿qué te detiene para seguir ahí?