Tareas para verano: disfrutar y aprender

Andrea Menchaca

Agencia Reforma

Que el niño pase sus vacaciones viendo televisión y jugando videojuegos todo el día es una escena que los papás no quieren ver en casa, pero para evitarla no hay más opción que mantenerlos ocupados. Pero es tarea de los padres averiguar en qué y cómo hacerlo.

Una solución es inscribirlo a alguno de los talleres o campamentos de verano que se ofrecen en la Ciudad en áreas artísticas, culturales, científicas, recreativas, deportivas y hasta de desarrollo humano.

Especialistas coinciden en que este tipo de programas permiten a los niños exponerse a otros ambientes y hacer nuevas amistades, pero sobre todo les brindan la oportunidad de disfrutar de actividades que no tienen mucho tiempo de hacer durante el ciclo escolar.

Julia Gallegos, especialista en educación infantil, dice que a todos los niños les gusta explorar, jugar, convivir con otros niños y los campamentos de verano permiten que se cubran estas necesidades de una manera divertida.

“No es bueno que puedan estar en la casa todo el día, a menos que les puedas poner actividades constantes de contacto con la naturaleza, juegos de mesa, lectura de cuentos, si no es así sí es importante que ellos sigan su rutina”, señala la directora del Programa Amistad, donde también ofrecen un curso de verano.

“Eso también les ayuda con sus horarios, de otra manera cuando rompemos rutina, que la debemos romper de vez en cuando, se cambian nuestros horarios de comida y de sueño y cuando esto es muy prolongado, como en verano, para ellos es difícil regresar a clases”.

María Castro, especialista en educación, coincide en que un campamento sirve para darle cierta rutina al verano y para que los niños se especialicen en alguna rama, se expongan a nuevos ambientes, a diferentes metodologías de aprendizaje y para despertar su pasión por algo.

“En la formación del carácter es importante que los niños tengan cosas que les guste hacer, que tengan hobbies”, explica la directora del Instituto Docet.

NO SON

GUARDERÍAS

Un campamento de verano, advierte los especialistas, no debe sustituir el tiempo que los niños necesitan para estar en casa. No debe ser visto como una “guardería” en la que los puedes dejar la mayor parte del día o como única actividad que los niños tengan durante sus vacaciones.

Castro advierte que aunque existan muchas ofertas de campamentos de verano que son buenas, los papás no deben meterlos a tantos al grado que prácticamente sean como una sustitución de la escuela.

“Yo creo firmemente que el niño en verano tiene que tener espacios para estar en su casa y hacer cosas como ordenar sus juguetes, los útiles, hacer labores sociales, que tengan responsabilidades como tender la cama, ayudar con la comida, cuidar a la mascota”, explica.

“Sí creo que el verano es una oportunidad de oro para trabajar cosas con los hijos que no alcanzamos a trabajar durante el año porque la rutina del año escolar es rapidita”.