María de Jesús García
Agencia Reforma
Ya no es lo mismo desde ‘el cuerno’
Lo que pasa, Tía, es que he tenido muchos problemas con mi marido y quisiera que me ayudara. Ya no sé qué hacer, hay veces que no sé si irme o quedarme, por eso necesito que me dé un consejo. Apenas me enteré que él me había sido infiel, pero siempre me echa la culpa a mí de todo y dice que por mí fue que lo hizo. Lo quiero mucho y lo amo, pero ya no sé qué hacer, porque él es una persona que primero es él, después él o sus amistades, y hasta el último nosotros (mis dos niños y yo). A mis hijos no les pone mucha atención, además de que estamos a lo mínimo. No sé, últimamente veo a los hombres y como que me llaman más la atención; mi marido ha sido el único hombre que he tenido en mi vida, pero últimamente cuando tenemos relaciones ya no es igual que antes, ya no me siento bien con él y no sé si a lo mejor es por lo que me enteré. No sé lo que pasa conmigo. Espero de todo corazón que me ayude para saber qué es lo que me está pasando. Gracias.
Sobrina, 26 años, empleada.
Querida sobrina, todas las relaciones de pareja pasan por grandes pruebas, pero para pasarlas y considerarla prueba superada, hay que hacerlo juntos. Sola por tu lado no vas a avanzar a ningún lado. Y, por lo que me cuentas, parece que él viaja para un lado y tú quieres ir en otra dirección, donde haya más afecto, cercanía e interés, en ti y en los hijos que tienen. Esperas de él cosas que no van a pasar, porque nadie le enseñó a ser pareja y menos papá, y mucho menos a hacerse responsable de sus acciones: Él fue el que decidió estar con una mujer externa, dudo mucho que tú lo hayas enviado o le hayas llevado a la mujer en cuestión. Así que no permitas que te haga responsable de sus acciones. La bronca central es que ni va a ocuparse más de ti o de tus hijos. Ante la realidad, tendrás que decidir si quieres continuar con él en esas condiciones o si hablas francamente con él y le dices cómo te sientes y lo que te gustaría que cambiaran entre los dos. Y si él no puede ser la pareja que necesitas, entonces tendrás que plantearle que te irás, y necesitarás ver a dónde te irás y cómo él seguirá siendo papá de tus hijos, aunque sea de lejos. Otra relación no va a resolverte el asunto que tienes ahora, lo primero es que resuelvas cómo organizarás la relación con el padre de tus hijos.
Vida caótica
Hola, Tía, buen día. Mi situación es que hace seis meses, aproximadamente, dejé de mi marido y ahora me ha buscado, pero ya no quiero saber nada de él. Tenemos una bebé de seis meses, mismo tiempo en el que ni nos hemos visto, ni marcado, ni nada. La semana pasada me marcó para decirme que quiere ver a su hija y que la quiere registrar, pero yo no sé qué hacer. Mi vida es un caos. Espero tu ayuda. Muchas gracias.
Mary, 20 años.
¡Hooola!, querida Mary, te informo que él tiene derecho a registrar a la niña porque es su padre biológico. El reto es que decidan juntos qué tipo de padre va a ser. Aunque ustedes dos no hayan logrado organizar una buena situación de pareja, tal vez él logre ser un buen papá, aunque sea de lejos. El hecho de que los hombres no lleven al bebé físicamente hace que les tome más tiempo darse cuenta de la existencia de una personita construida a partir de una acción de placer. Así que si al fulanito ya le cayó el veinte y se dio cuenta que tiene una hija, pues dale chance de que se convierta en papá, ponte de acuerdo con él, y si no lo deseas, no tienes que volver con él, pero sí tienes que tener claro que lo verás muchas veces si realmente se pone la pila y frecuenta a la niña y hace un esfuerzo por darle afecto y algún tipo de educación y cuidados.
Celos al por mayor
Hola, Tía Remedios, mi problema es el siguiente: Mi marido es superceloso, por todo me cela; si le hablo a alguien dice que quiero con él o que ando con él. Le he dicho que está enfermo de celos y que vayamos con un psicólogo, pero no quiere, dice que lo que ve es la realidad, siempre piensa lo peor de mí. También, dice que ando con todos en donde trabajo y por eso cada vez que me va a ver al trabajo siempre salimos peleando, con decirte que tres veces ya nos hemos separado dentro de estos cuatro años de matrimonio, así que quisiera saber ¿qué puedo hacer? Lo amo demasiado, sin embargo, esta situación me está acabando emocionalmente, ¿qué me aconsejas?, ¿a dónde podemos acudir? Quiero seguir con él, pero creo que sí necesitamos ayuda (no tengo mucha solvencia económica, así que recomiéndame un lugar no muy caro).
Laura, 23 años, comerciante.
¡Hooola! querida Laura, ¿y qué es lo que más amas de ese hombre?, ¿los panchos que te hace por lo que piensas y por lo que no?, ¿o tu amor más profundo nace cuando te trata mal porque desde su visión del mundo eres una mujer de lo peor?, ¿o tal vez sientas más amor por él cuando rechaza buscar ayuda profesional? La realidad es que la enfermedad que padece tu pareja, no vas a quitársela. Si él no quiere hacer algo por encontrar cuáles son las raíces de su desconfianza, que esencialmente son una bajísima autoestima y una educación machista, combinación fatal, no hay mucho que tu puedas hacer por más que creas que lo amas. Si él no hace algo por cambiar, como ir a terapia por ejemplo, prepárate para vivir eternamente en ese sube y baja de emociones, porque él es así y nada que tú hagas lo hará cambiar. Así vivieras encerrada bajo llave, él siempre te acusaría de estar pensando en alguien más. Él tiene que desear cambiar y buscar ayuda para lograrlo. Y, por otro lado, ¿no te dice nada de ti el que te hayas separado tres veces y ahí estás de nuevo, viviendo exactamente lo mismo?, ¿qué milagro esperas?
Engañada, perdona
Hola, Tía. Mi problema es que descubrí que mi esposo me engañó; él es comerciante y la verdad me pidió que lo perdonara, y no sé si a lo mejor soy una tonta al haberlo perdonado, pero necesito de tu ayuda y de tu consejo. Gracias de antemano.
Sobrina, 35 años, ama de casa.
¡Hooola! querida sobrina. ¿Y en serio perdonaste de corazón para estar bien tú? Se me hace que sólo hiciste un perdón de dientes para afuera. El reto de perdonar es hacerlo desde el fondo del corazón y de la razón para que deje de dolerte o lastimarte la acción que cometió quien te hirió. No se trata de quitarle a él la responsabilidad por lo que hizo, sino que tú tengas la certeza de que deseas seguir adelante porque tienes confianza en que pueden construir una mejor relación después del resbalón.
