Todos somos uno

Por Sandra Maqueda

¡Paz en el Hogar! Sería bueno saber lo que entendemos por paz en el hogar. Muchas veces no creemos que la violencia domestica existiera, pero las estadísticas nos dicen que es más frecuente de lo que pensamos. De hecho, los números son, creo yo alarmantes. Cifras recientes indican que una de cada tres mujeres en el mundo (35%) ha sufrido violencia física y/o sexual de pareja o violencia sexual por terceros, en algún momento de su vida. En el caso de los hombres uno de cada siete pasan por esta situación. Aunque, sabemos que la violencia en contra de hombres también existe, no podemos negar es que es más frecuente entre las mujeres.

Me llamó mucho la atención uno de los temas que abordamos en el morning show en esta semana titulado El Círculo vicioso de la violencia doméstica. Y quiero compartirlo para tener más información sobre lo que con frecuencia sabemos que existe pero no nos atrevemos a identificarlo. La base de este círculo es el poder y el control del agresor sobre la víctima. Comienza provocando una sensación de intimidación a través de sus miradas, acciones y gestos. Destrozar objetos o maltratar a los animales en su hogar son solo algunos ejemplos de los comportamientos de las personas agresoras, las cuales muchas veces no pueden reconocer su violencia debido a que han crecido en un ambiente donde ese estilo de vida es cotidiano. Sin embargo, esta violencia puede salirse de control a tal grado que se convierte en un patrón de conducta interminable que requiere ayuda profesional inmediata.

La violencia contra la mujer -especialmente la ejercida por su pareja y la violencia sexual- constituye un grave problema de salud pública y una violación de los derechos humanos y en los Estados Unidos se considera un crimen y está penado. El círculo vicioso tiene un orden que se repite y que atrapa a la persona agredida debido al abuso emocional con el que el agresor actúa. El orden es el siguiente: intimidación, abuso emocional, aislamiento, negar, culpar, desvalorizar, manipulación de los niño(a)s , abuso económico (no permite trabajar a la mujer o la limita hasta obligarla a que Ella pida dinero), privilegio masculino (la trata como sirvienta), amenazas, pero finalmente se da una “reconciliación”. Después de un tiempo este círculo vuelve a empezar con la intimidación y así sucesivamente. Muchas mujeres que viven esta situación no saben que hay una línea telefónica donde pueden llamar quizá solo para desahogarse y conversar con alguien sobre el tema. Esta Línea Paz en el Hogar fue diseñada para personas que no hablan inglés sin importar su estatus migratorio. La llamada es totalmente confidencial y anónima. Todos los servicios son gratis. Si lo deseas también puedes visitar www.map-seattle.org. Todos tenemos el derecho de estar segura/o en nuestra casa y con la gente que nos rodea. La violencia doméstica cotidiana empeora, a menos que, consigas ayuda. Tenemos que reconocer que existe un problema de violencia en el hogar y aunque no es fácil afrontar la situación y romper con las cadenas mentales, debemos buscar apoyo profesional. La violencia no es solo golpear a alguien, existe la violencia psicológica y emocional y estas últimas son aún más peligrosas. Si tú o alguien que conoces necesita este número compártelo 1-888-847-7205. Porque Todos Somos Uno.

Sandra Maqueda conduce “Despertando con el Rey” de lunes a Viernes de 6-10 AM en KKMO 1360 AM. Facebook: Sandra Maqueda. Blog: www.sandramaqueda.com