Lorena Corpus
Agencia Reforma
MONTERREY, NL – A sus 19 años, Julián Figueroa ingresó por voluntad propia a un centro de ayuda donde recibe terapia para enfrentar problemas derivados de su forma de beber.
En entrevista vía e-mail, el hijo de Maribel Guardia y Joan Sebastian negó estar internado en una clínica de rehabilitación, pero aceptó que requería ayuda antes de caer en el alcoholismo.
Dio a conocer que fue una decisión que se tomo en familia. “ Yo estaba tomando un camino que podía ser peligroso y que eventualmente podía llevarme a una dependencia del alcohol.”
La decisión final obtener ayuda fue mía; ellos me lo propusieron y yo decidí entrar. Después de ingresar fui personalmente a ver a mi papá (Joan Sebastian) y le conté que me estaban ayudando y él estuvo de acuerdo y me apoyó en mi decisión.
