Guzmán y Vázquez, cariño compartido

Héctor Rosas

Agencia Reforma

MONTERREY, NL 19-Oct .- Podrán tener sus diferencias, pero sin duda Enrique Guzmán y Alberto Vázquez comparten no sólo su gusto por la música, también el cariño y la admiración de los regios.

El primero con su desenfadado sentido del humor y el segundo con su carisma llevaron a 5 mil 200 fans (cifra oficial) a la era del rock and roll y los hicieron disfrutar en el Auditorio Banamex de cada momento de la noche.

A veces efusivos y otras tranquilos, los regios, en su mayoría contemporáneos de los artistas, corearon los temas más populares de los rocanroleros, quienes esta vez no tuvieron un altercado, como el que protagonizaron en la Arena Monterrey en 2006.

Luego de algunos reclamos del público, en una pantalla gigante que simuló ser una vieja marquesina, a las 21:15 horas apareció Verónica Castro en una televisión retro para anunciar la presencia de Enrique, quien esta vez prefirió abrir el show.

Vestido de traje oscuro, camisa blanca y corbata azul, el cantante, de 71 años de edad, salió al escenario con una sonrisa, mientras la gente lo recibía entre aplausos y gritos. Sin decir nada comenzó a interpretar “Mi Corazón Canta”.

El intérprete no tardó en mostrar su buen humor, pues luego de “Te Seguiré” hizo comentarios que provocaron las risas de sus fanáticos… y las protestas de algunos espectadores del área de Perfiles pues no lo podían escuchar.

“Mucha gente me pregunta: ¿por qué vienes a Monterrey?. Porque me tratan a toda madre”, expresó para saludar a la gente, que gozó temas como “Más”, “Con y por Amor” y “Agujetas de Color de Rosa”, que interpretó acompañado de nueve músicos y cuatro coristas, de quienes dijo que todos concursaron en La Academia.

Después de una hora de interpretar los clásicos “Tu Cabeza en Mi Hombro”, “Popotitos”, “La Plaga”, “Lucila” y “Gotas de Lluvia”, entre otras, Enrique se despidió con “Acompáñame”, pero ante los gritos de la gente volvió.

Nuevamente en el escenario, complació a sus admiradores con “Oye”, “Gracias por el Recuerdo”, “Dame Felicidad” y finalmente concluir con su emblemático “Payasito”, a las 22:31 horas.

Fue entonces que llegó el momento de hacer un intermedio y preparar la entrada de Alberto.

Sentado al centro del escenario, el cantante, de 74 años de edad, apareció 20 minutos después iluminado sólo por un reflector cantando en inglés “16 Toneladas”.

“Ahora sí que estar con los regios es regio”, expresó, para luego agradecer a la gente su presencia y comentarle que aquí no necesita tanque de oxígeno como en otras ciudades… pero estaba preparado por si acaso.

Acompañado de ocho músicos y tres coristas, Alberto deleitó a sus fans con “El Velador” y “Fue en un Café”, que corearon sus admiradoras, quienes no perdieron oportunidad de lanzarle piropos.

El artista comentó al público que cantaría sentado todos los temas que quisiera, pues si se levantaba requeriría más aire. Así fue como sacó de su repertorio “La Felicidad Llegó”, “Blueberry Hill” y “Cuando Apenas Era un Jovencito”, entre otras.

Después vendría “El Pecador”, una de sus canciones más emblemáticas, en una velada donde las rencillas entre los artistas fueron lo de menos, pues imperó el ánimo de pasarla bien entre melodías inolvidables.