Raymundo Zamarripa
Agencia Reforma
Con el próximo estreno de la película Más Negro Que la Noche, protagonizada por Zuria Vega, Eréndira Ibarra, Adriana Louvier y la española Ona Casamiquela, otro clásico del cine mexicano de terror “resucita”.
Y es que para acercar la obra de Carlos Enrique Taboada al público joven y apelando al gusto que los mexicanos tenemos por el terror, la cinta dirigida por Henry Bedwell, que llega a los cines el próximo viernes, éste es el tercer intento de refrescar la obra de quien es considerado un maestro del género.
Claudia Islas, Susana Dosamantes, Lucía Méndez y Helena Rojo integraron el elenco original de la historia de cuatro amigas que se mudan a una mansión que alberga al gato Becker y una presencia sobrenatural y vengativa.
Entre gritos y sombras
Las manifestaciones del terror en el set, en el cine, e incluso en la vida diaria, mantuvieron ocupadas a las protagonistas mexicanas de Más Negro Que La Noche, quienes vencieron sus miedos o demostraron que no los tenían al sumarse al proyecto.
Un aspecto fundamentalmente atemorizante fue el salto al vacío que las actrices realizaron, de manera figurada, en las escenas de miedo.
“En el cine de terror no tienes un campo de experiencia, el uno por ciento es tu trabajo y el resto es la post-producción. La edición, los efectos, la música”, explica Zuria, quien es Greta, la heredera de la casona donde ocurre la historia.
“No es lo mismo que te digan: ‘Aquí tienes un pleito con tu pareja y lloras’, a que te dicen: ‘Pasas y ves un gato’, o ‘Estás siendo poseída’. ¿Ahí qué haces?”, comenta la actriz.
“Hacer terror lleva un riesgo más por el mismo género, porque siempre conlleva efectos especiales, que deben quedar bien, y todo el mundo debe estar bien concentrado”, dice Adriana, quien da vida a María.
“El set principal se creó de una forma increíble y fue muy afortunado porque eso nos ayudó a todos. Cuando llegué y lo vi fue una agradable sorpresa, pero sí era un lugar tenebroso”, asegura.
La sugestión jugó un papel muy importante para que el elenco entrara en la situación de sus personajes.
“Desde que dije que sí a la película hasta que terminamos, yo todavía brincaba con cualquier cosa”, confiesa Eréndira, quien interpreta a Pilar.
“De repente las cuatro estábamos en el camerino y escuchábamos algo y volteábamos todas y era de: ‘¿Escucharon eso?’. Era el ejercicio de la sugestión, aunque definitivamente me tardé mucho tiempo en quitármelo”, recuerda.
¿Trilogía de una tragedia?
Para Pablo Guisa, director del Festival Mórbido y autor del libro “Taboada”, el cineasta mexicano es un clásico de la cinematografía mundial porque tomó temas universales e imperecederos que tienen que ver con el alma humana, con el bien y el mal, en una época en que se filmaban luchadores y mujeres extraterrestres.
“Me alegra el hecho de que se reconozca en Taboada a un maestro del terror y el quererlo traer a las nuevas generaciones”, señala Guisa en entrevista.
“Sin embargo ha tenido consecuencias graves, porque la gente que ha conocido su nombre a través de los remakes corre el riesgo de pensar que eso es el cine de Carlos Enrique, y nada más lejano a la realidad, porque los tres remakes son muy deficientes y muy inferiores a las películas originales”.
Ya nada la espanta
“En la actualidad no hay muchas películas de terror bien hechas. Ya muy pocas me causan la tensión y el nervio”, señala en entrevista Helena Rojo, quien participó en la versión original de Más Negro Que La Noche (1975). “Muchas son predecibles. un problema de hacer los refritos, que ya sabe lo que va a pasar”.
Más Negro Que la Noche
►Director: Henry Bedwell
►Actores: Zuria Vega, Eréndira Ibarra, Adriana Louvier, Ona Casamiquela, José María Torre, Margarita Sanz y Miguel Rodarte
►Estreno 26 de Septiembre USA
Al morir su tía Susana, Greta (Zuria Vega) recibe como herencia una extravagante mansión junto con la encomienda de cuidar del gato Becker, la mascota de la mujer. La chica y sus tres mejores amigas se mudan a la casona en la que, además de los muebles y recuerdos de la tía, habita una presencia que enrarece el ambiente y desata sucesos que van de lo extraño a lo trágico.
