Daniel Garibay
Agencia Reforma
Sentado cómodamente en un sofá, Carlos Rivera disfruta la sesión acústica que acompaña la reedición de su exitoso álbum El Hubiera No Existe. Y aunque se emociona, el cantante analiza los arreglos, los encuadres de las tomas y platica cómo planeó la grabación.
Es un soñador, dice.
Los dos años que vivió en Madrid, alejado de su familia, cumpliendo la meta de protagonizar el musical El Rey León, lo convirtieron en un joven maduro e independiente que tiene una vida que compara con una montaña rusa.
“Es que nunca sabes si la siguiente subida será más alta o si la bajada será en picada”, explica el ex académico.
“Aprendes a disfrutar el trayecto, porque todo es pasajero, y yo trabajo todos los días como si volviera a empezar, porque nada te garantiza que el éxito más grande que acabas de pasar, para el siguiente proyecto sea igual”.
El cantante de 27 años se asombra al enterarse de cifras como que su tercer álbum en México y primero en España, El Hubiera No Existe, debutó en el lugar 16 en la Madre Patria y que el sencillo “Fascinación” está en el top 10.
“Es la entrada más grande que ha tenido un artista latino; todos estábamos felices e impresionados”, afirma.
“Ese éxito me toca vivirlo como un lanzamiento nuevo en España y la parte del reconocimiento de decir ‘ese Simba que viste soy yo y me llamo Carlos Rivera’. Hacer ese paso es muy apasionante”.
Este mes que inicia, Rivera dará tres conciertos en España, donde lo acompañarán Chenoa e India Martínez, y al regresar a México realizará una serie de presentaciones por distintas ciudades.
