Karina González Fauerman
Agencia Reforma
Desde estrellas hechas con ollas de barro forradas con papel de china hasta vistosos superhéroes y personajes de caricaturas elaborados con esqueletos de cartón, las piñatas son objetos artesanales cuyas formas y significados han cambiado con el paso del tiempo.
“La primer piñata que trajeron los españoles era una olla de figura esférica que tenía siete picos y representaba los pecados capitales. A mediados del siglo 19, su diseño se fue transformando, ya que perdió su significado de evangelización, adquirió un carácter festivo y se convirtió en el preludio de la posada.
“Se tienen evidencias de crónicas de prensa y relatos costumbristas de 1880 que indican que estas artesanías estaban inspiradas en personajes de época como novias, aguadores, chinas poblanas, así como animales, entre los cuales destacaban burros, perros, conejos y cisnes”, explicó la historiadora y antropóloga social Lilia López.
De acuerdo con la experta, en la década de los 40, por ejemplo, muchas piñatas exhibían estructuras de trompo, pues en aquel entonces, los niños acostumbraban jugar con este juguete.
Además de su silueta, también se modificó el material constitutivo, pues antes de 1990, tenían como base una olla de barro sobre la cual se confeccionaba una figura. Después de esta fecha, se empezaron a fabricar en cartón, lo cual es más seguro, pues ahora no se corre el riesgo de lastimar a una persona cuando se rompe.
“Aunque muchas piñatas todavía se pegan con engrudo, ahora empieza a utilizarse el silicón caliente para unir las piezas. Las figuras más actuales son las de Hello Kitty, Angry Birds y Barney, así como de personajes de programas de televisión, como el Chavo del 8, y de futbolistas, entre los cuales sobresale El Chicharito.
“El relleno tradicional es de fruta de temporada: cañas, tejocotes, limas, jícamas, y en ocasiones, cacahuates. No obstante, hoy en día, cada vez es más común ponerles dulces, y, en ocasiones, juguetes y dinero”.
ORIGEN Y SIGNIFICADO
Según Isabel López, la piñata es originaria de China, y fue introducida a Italia por Marco Polo a mediados del año 1200. Después llegó a España y de ahí a México.
“Diferentes crónicas del siglo 20 indican que estos objetos surgieron en la época de la Colonia y que las introdujeron los frailes agustinos para evangelizar a los indígenas.
“Originalmente representaban al demonio que se vestía de formas y colores atractivos para inducir a los hombres al pecado. Por ello le pegaban con un palo para destruirlo y se tapaban los ojos con una venda, lo que significaba fe ciega. Su figura de estrella de siete picos simbolizaba los siete pecados”, subrayó López.
Estas piezas, aseguró, forman parte de las tradiciones mexicanas que se heredan de una generación a la otra. Para romperla existen reglas, como hacer fila para pegarle por estaturas o edades. Incluso, muchas veces, se pide que la gente se tape los ojos y rote varias veces sobre su eje para que se maree y se confunda al golpearla.
De acuerdo con la comunicóloga Irene Gómez, responsable del área de capacitación del programa de arte popular de culturas populares de Conaculta, anteriormente las piñatas se rompían en la iglesia, y posteriormente, en los barrios y vecindades.
“Se convocaba a la gente a asistir a las misas de aguinaldos para después romper las piñatas y recibir frutas y dulces como obsequios. Hoy se hace durante las posadas, después de que entran los peregrinos”, explicó Gómez.
Cuadro/ Detalles curiosos
De acuerdo con David García, investigador y director de la empresa Rec, Recorridos Culturales, alrededor de las piñatas existen algunos datos relevantes:
– En italiano arcaico la palabra piñata significa olla.
– Después del siglo 19, la clase acomodada en México empezó a utilizar las piñatas como parte de sus festividades populares. Para romperlas sólo era necesario jalar un listón en el interior para que salieran dulces, juguetes e incluso joyas.
– La imagen de la piñata ha trascendido a otras expresiones culturales. En 1950, Diego Rivera pintó un cuadro que le rinde tributo, en 1999 el Correo Mexicano lanzó una serie de postales para conmemorarla, y en 2009, la casa de la Moneda hizo una onza de plata con su imagen.
– Hoy en día, en el pueblo de Acolman, Estado de México, se hacen concursos de piñatas, se reúnen las familias de artesanos para generar nuevos diseños y se exhiben las mejores para rescatar la tradición.
– Al rellenarlas, es importante evitar ponerles fruta que pueda maltratarse con los golpes, por ejemplo, mandarinas o naranjas.
