Natalia Vitela
Agencia Reforma
Quieres bajar de peso, baila. Quieres tener más energía, baila. Quieres conocer nuevos amigos, baila. Estos son sólo algunos de los beneficios que proporciona esta actividad.
Bailar tiene impactos positivos en la salud física y emocional, además de que sirve para socializar, e incluso quienes disfrutan mover todo el cuerpo al ritmo de la música, pueden toparse con el amor de su vida.
Para que el baile ofrezca beneficios fisiológicos y metabólicos, indica el médico del deporte José Gilberto Franco Sánchez, debe aumentar la frecuencia cardiaca de quienes lo realizan y agitarse su respiración.
Con el baile, dice José Gilberto Franco Sánchez, subdirector médico de Medicina del Deporte del Instituto Nacional de Rehabilitación, es posible someter al organismo a un estrés que origine una mejor aptitud física, menos peso corporal, disminución de la presión arterial y del azúcar en sangre.
El especialista señala que este incremento debe darse por un tiempo sostenido de entre 25 y 30 minutos. Para empezar a observar estos beneficios es necesario realizar esta práctica al menos cuatro meses continuos tres veces por semana, aunque, también tienen que ver factores como la edad, el género y si las personas realizan otro tipo de actividad física.
El médico del deporte comenta que igualmente es fundamental hacerlo en el lugar y con la ropa adecuada, así como a las horas y con la nutrición indicadas.
Es indispensable revertir malos hábitos, como desvelarse, tomar alcohol en exceso y fumar. “Si no éstos terminan por inhibir los efectos benéficos”, afirma.
Roberto Ramírez, coreógrafo y entrenador de danza deportiva de la Dirección General de Actividades Deportivas y Recreativas de la UNAM, asegura que el baile favorece la disminución de la concentración de triglicéridos y colesterol, y aumenta la capacidad de utilización de grasas como fuente de energía y la capacidad del organismo de recibir oxígeno.
“Con esto último se logra una mejor inhalación y exhalación. Se hace un uso eficiente del oxígeno y hay mayor flujo de éste al cerebro”, precisa.
Otros beneficios que enumera el especialista es que mejora la concentración de colesterol bueno, el funcionamiento de la insulina y la actividad intestinal. Afirma que en una sesión de aproximadamente 60 minutos es posible quemar entre 200 y 400 calorías.
Más beneficios
De acuerdo con Franco Sánchez, un baile demasiado “suavecito” o “valseado” es difícil que proporcione beneficios de tipo fisiológico y metabólico, sin embargo, ofrece otras ventajas. Por ejemplo, hay beneficios de tipo orgánico, pues ayuda a prevenir la osteopenia y la osteoporosis, precisa el especialista.
“Ofrece mejor capital óseo al hueso que se está ejercitando. Con el baile habría mejoras en todos los huesos largos y cortos de las extremidades inferiores”, añade.
Además, quienes bailan tienen mejor coordinación y equilibrio, lo que permite que sean más ágiles y estén menos expuestos a caídas que les originen fracturas.
Franco Sánchez puntualiza que el baile también proporciona beneficios psicológicos y sociales: “El autoestima de las personas se eleva”.
Ramírez dice que por medio del baile se vence la timidez: “Las personas que bailan tienen el reconocimiento del grupo y del género opuesto, causan admiración y esto les ayuda a vencer la timidez y a mejorar su autoestima”.
Además, por medio del baile las personas sociabilizan, agrega Franco Sánchez. “Es una actividad gregaria, así que permite el contacto con otras personas. Se forman amigos, pero también parejas”, comenta.
Los expertos coinciden en que antes de iniciar una rutina de baile es fundamental realizarse un chequeo médico para hacer esta práctica sin riesgo.
