La decisión de Obama

Reflexiones

La Raza del Noroeste

El periódico “The Washington Post”, y la cadena de noticias ABC realizan juntos desde hace años encuestas de opinión, entre los temas que a menudo se incluyen está la percepción del público en este país sobre el matrimonio entre parejas gay debiera o no ser declarado como legal.

En el año 2004 la encuesta mostraba 62% de encuestados opinando que debía ser ilegal y solo 32% opinando lo contrario. Hace pocas semanas la encuesta mostró solo 43% en favor de declararlo ilegal, mientras 52% creen ahora que debería ser legal; la opinión “se volteó”.

En la noticia nacional más importante de la semana, que se reporta en nuestra página 7, el Presidente Barack Obama declaró esta semana también su cambio de posición y su apoyo a la idea de legalizar las uniones gay.

El Presidente aceptó que ha “tenido problemas” para definirse sobre el tema, y de hecho en diferentes momentos de su carrera política ha tenido diferentes posiciones al respecto.

En nuestra opinión, esta situación muestra el lado oscuro de la política electoral como influyente de las posiciones públicas de los políticos, independiente de cuáles sean sus pensamientos internos.

El señor Obama, dicen los analistas a nivel nacional, hizo esta declaración presionado por el apoyo electoral de grupos simpatizantes de las uniones gay, y por declaraciones del Vicepresidente Biden que parecían ya establecer la posición favorable de quienes dirigen el país.

Difícil dudar que sean motivaciones políticas y electorales, y no de consciencia, las que mueven al Presidente quien, bueno o malo, es por principio un personaje político; y cuyas reacciones como las de muchos otros en cargos públicos, están influidas por quienes votan por ellos.

Sin embargo el acto no deja de ser valeroso, y no deja de ser valioso porque pone de frente en la mesa electoral una de esas cosas incómodas que muchos eluden hablar, pero que define a personas, religiones, y naciones.

El aborto, el matrimonio homosexual, la inmigración, son temas de consciencia que tristemente se rebajan a “electoreros” en momentos previos a las elecciones, pero que existen en nuestra mente y en nuestras consciencias, porque para muchos es fácil definirse como a favor o en contra, pero para otros no.

El Presidente ha dado su paso al frente, y celebramos que lo haya hecho porque aclara las aguas de un debate serio y necesario en el país. Cualquiera que haya sido su motivación de fondo para hacerlo.