Arturo Perea
Agencia Reforma
Pero ahora los varones que aspiran a tener un papel importante en un melodrama (llámese protagonista o villano), también deben lucir espectaculares, sobre todo cuando aparecer sin camisa se ha vuelto un recurso muy socorrido.
Así, además de prepararse actoralmente para interpretar a Gael en Abismo de Pasión, Mark Tacher admite que tuvo que trabajar su cuerpo, por requerimiento de la productora.
“Desde que Angelli Nesma me invitó al proyecto, me dijo que necesitaba un cuerpo trabajado, porque Gael es un hombre de campo”, contó Tacher.
“Hice pesas y ejercicio cardiovascular, como correr, escalera, nadar y bicicleta. Pero lo que más me desesperó fue estar comiendo cinco o seis veces al día. Tenía que estar cargando ‘topercitos’ a todos lados”.
Carla Estrada es una de las productoras que también han aprovechado el físico de algunos de sus actores, como William Levy y Fernando Colunga, para complacer al público.
“Presentar a la audiencia una figura atractiva es muy importante, sobre todo porque la gente idealiza y sueña a través de las telenovelas, y hay que darle gusto a quienes nos siguen todos los días”, aseveró.
Si bien Gabriel Soto fue uno de los primeros en cambiar la imagen del galán de telenovela con su anatomía forjada en gimnasio, asegura que no es sencillo verse musculoso. “Intento tener la disciplina de hacer al menos 20 minutos de ejercicio diariamente y llevo una dieta balanceada. Hago barras y abdominales, y cuando mis llamados me lo permiten, practico box”, explica el protagonista de Un Refugio Para el Amor.
Aunque para ellos y muchos otros actores de su generación tener un físico envidiable es casi un requisito para obtener un papel, hay quienes creen que ahora el talento parece ceder su lugar ante la apariencia.
“Lo guapo sirve y te abre las puertas, pero hay que sustentarlo con talento y preparándose. Hay muchos actores que están muy bien, pero que, definitivamente, no se han preocupado por entrenarse histriónicamente.
“No digo nombres, pero es muy posible ver en una telenovela a un joven guapo y que no da el ancho”, consideró Alfredo Adame, quien estelarizó telenovelas como De Frente al Sol y Yo no Creo en los Hombres.
Sergio Goyri tampoco cree que los productores deban darle tanta importancia al físico de los actores, aunque sabe que lo hacen porque el público lo pide. En lo que está en total desacuerdo, dijo, es en que los varones quieran verse mejor que las protagonistas.
