Espíritu positivo

Reflexiones

La Raza del Noroeste

Pasado el Día de Acción de Gracias en este país, la gente mira de inmediato y directamente a las fiestas navideñas que se avecinan.

Es una tradición y casi algo que sucede de manera involuntaria entre quienes vivimos aquí, de hecho, el afán mercantilista y el empuje publicitario pareciera por momentos opacar la celebración del “Thanksgiving” con las ofertas del “Viernes Negro”.

Sin embargo hay que aceptar que este año el Viernes Negro llegó prácticamente con buenas noticias.

Los reportes desde varias sectores económicos indican que las ventas del pasado fin de semana superaron los pronósticos y que la gente gastó más que de costumbre en los cuatro días que terminan con el “Lunes Cibernético”, donde se ofrecen rebajas por internet.

La noticia, que se reporta brevemente en nuestra página tercera, cubre muchos ángulos positivos; según la Associated Press, más de 220 millones de personas salieron a las tiendas, eso es el doble de la población de nuestros países más grandes en Latino América.

En el sector automotriz, el mes de noviembre también batió records de ventas no vistos desde la época del programa de rembolso por vender autos viejos, conocido como “cash for clunkers”, que impulsó el gobierno hace unos años.

Estos son signos positivos que llegan en momentos en que la gente comienza a evaluar lo que pasó este año y, más importante, a preguntarse cómo será el siguiente.

Los últimos tres años han sido de crisis, de desempleo y recortes en presupuestos y programas y aunque, todo parece indicar que pasará mucho tiempo antes de regresar a las épocas prósperas del 2005 al 2007, por lo menos se van esperanzas de una lenta recuperación.

Y esas noticias nos permiten recibir la temporada decembrina con espíritu positivo, con un poco de menos incertidumbre, lo que de cierto modo nos permite enfocarnos en la reflexión espiritual que tradicionalmente muchos sentimos como necesaria al terminar el año.

Por eso nuestra fotografía de portada mira cómo el espíritu navideño ya apareció en la ciudad donde vivimos ahora.

Por eso esperamos que usted, amigo lector, tenga una época navideña positiva y tranquila.