Es Salma soñadora

Juan Carlos García

Agencia Reforma

“Como madre veo la vida de una forma diferente, tanto para elegir películas como para entender lo que somos y lo que hacemos. Mi sueño siempre fue ser actriz, desde pequeña, y no me equivoqué, es lo que me gusta hacer. Siempre he perseguido sueños, metas, y creo que eso impulsa a cualquier persona a no quedarse estancado, yo soy una mujer soñadora”, contó Hayek.

Ayer, en el Isabel Bader Theatre, donde fue la premier de Americano dentro del Festival de Cine Internacional de Toronto 2011, la veracruzana estuvo acompañada del director y protagonista del largometraje, el francés Mathieu Demy.

“Me sentí fascinada cuando Mat me dijo que había hecho un papel especialmente para mí, era para mi primera película francesa. Lo leí y ¡pum! Una prostituta, bailarina exótica ¿Por qué piensan en mí para esos papeles?

En fin, me gustó y mucho más porque desde siempre he participado en pláticas con prostitutas para enseñarles lo que significa el sida, las enfermedades, la prevención y que les enseñen a sus hombres a cuidarse.

“Curiosamente, cuando hablé una vez con ellas, cuando hice Desperado, me sorprendí de que no tienen sueños, de que viven su realidad al día a día, de que se hacen prostitutas porque deben mantener a sus hijos y quieren que ellos sí los consigan (sus sueños), los realicen, no ellas.

Ellas no tienen sueños. Quisiera que todos tuviéramos sueños”, platicó Salma sobre su papel, llamado Lola.

Americano presenta la vida de Martin, un muchacho que luego de que su madre fallece, regresa a Los Ángeles para buscar las pertenencias de ella, reclamar el cuerpo y, sin quererlo, encontrarse con el vínculo que ella tenía con una chica de nombre Lola.

Al percatarse de que su progenitora era muy apegada a esta chica, viaja a Tijuana buscándola, y cuando la encuentra, se siente profundamente atraído por ella.