Edgardo Reséndiz
Agencia Reforma
A los ojos de muchos, lo tiene todo: una hermosa mujer, fama y fortuna… aunque Brad Pitt tiene muy claro en dónde radica su verdadera riqueza.
“Me siento el hombre más rico del mundo, por mis hijos, son mi mayor orgullo”, dijo ayer el actor en entrevista en este destino turístico.
El actor, de 47 años, ofreció una conferencia de prensa y mesas redondas para promocionar su filme Moneyball, en el que actúa con Jonah Hill bajo la dirección de Bennett Miller.
Pitt, al igual que su esposa Angelina Jolie el año pasado, vino acompañado por sus hijos, que se divirtieron principalmente jugando en las piscinas.
“Todos los días descubro algo en ellos que me hace feliz. Ahora están aquí conmigo”, comentó. “Angelina es quien organiza a la familia, es muy buena para eso, pero la vida con niños (seis hijos en total) siempre es una especie de caos… y me gusta”.
“La locura nunca ha sido un problema. Me siento extraño cuando la casa está tranquila”, agregó. Al principio, la sensación de calma es grandiosa, explicó, pero de pronto empieza el ir y venir, alguien peleando, alguien jugando o llamando a papá. “Es acogedor”, afirmó. El actor apareció vestido con pantalón y zapatos color caqui, y una playera de cuello “v” beige, ceñida a su cuerpo, que dejó ver uno de los tatuajes de su brazo. “No es nuevo”, aclaró. “Tengo varios en otras partes”.
