Continúan protestas de “zelayistas” en Honduras

TEGUCIGALPA (AP) — El ministro de Educación Alejandro Ventura anunció que “son pocas las escuelas que los huelguistas mantienen cerradas… el 95% de los centros educativos está abierto y los maestros cumplen allí con su deber”.

Los docentes, armados de piedras y palos con clavos en la punta, marcharon por los bulevares de esta capital tras concentrarse en Miraflores, al sureste de Tegucigalpa. A su paso, sin embargo, destruyeron rótulos publicitarios y vidrios de los negocios cercanos.

“Vivimos momentos difíciles, destruyeron todo”, dijo a la cadena local de radio HRN el gerente del restaurante Pollos Campero, Carlos Guzmán. “Quebraron las grandes ventanas de vidrio y los clientes huyeron despavorido… fue horrible”.

Los manifestantes llegaron hasta frente a la embajada de Estados Unidos para protestar por el arribo del presidente Barack Obama a San Salvador.

Los zelayistas, agrupados en el Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP), expresaron allí en un comunicado su “repudio por la intervención asesina que los imperialistas ejecutan en Libia” y dijeron estar convencidos que “un nuevo orden internacional es posible… y los procesos de liberación y de integración latinoamericanos lo están demostrando”.

El FNRP dijo no “reconocer el régimen (del presidente Porfirio Lobo) y nos oponemos a éste mediante movilizaciones permanentes para enfrentar las políticas neoliberales que un pequeño grupo de grandes empresarios y compañías transnacionales desarrollan con la protección de las fuerzas armadas y el respaldo de Estados Unidos”.

Posteriormente, se fueron a Miraflores a las oficinas del Instituto de Previsión del Magisterio (Inprema), que exigen pase al control de los cinco colegios de docentes que operan en Honduras, con 60.000 afiliados. La entidad enfrenta un déficit actuarial superior a los 3.000 millones de dólares.

Las protestas fueron convocadas por el Frente de Resistencia y la Federación de Organizaciones Magisteriales.

Miriam Ochoa, subjefe de recursos humanos de la Secretaría de Educación, dijo en rueda de prensa que dedujo a casi 6.000 maestros los días que no han trabajado. La reducción salarial es por 300.000 dólares.

Cada docente devenga un promedio de 400 dólares al mes, disfruta de dos meses de vacaciones al año, no paga impuestos estatales y puede desempeñarse dos puestos a su vez.

Lobo aseguró a los periodistas que “los maestros no arreglarán nada en la calle… y ya ordené de que calle bloqueada (por los docentes), calle desalojada (por la policía)”.

Anunció que se dispone a despedir a 1.200 docentes que participan en las acciones callejeras, entre ellos 20 líderes de los maestros.

La FOMH reaccionó al respecto y dijo que expulsó de sus filas al ministro Ventura y al viceministro de Educación, Juan Carlos Contreras.

Ochoa informó que a partir de marzo no deducirá de los sueldos de los mentores el pago de la cuota mensual al colegio magisterial al que pertenecen ni retendrá las amortizaciones de los préstamos de éstos al Inprema.

Pero el líder de los protestantes, Armando Gómez, dijo a la AP que “esas decisiones del gobierno no nos amedrentan y continuaremos con las acciones de presión”.