Hopkins se ríe de colegas ambiciosos

Agencia Reforma

Anthony Hopkins se ríe de sus colegas que ambicionan un Óscar u otro reconocimiento por su labor en el cine, porque, afirmó ayer en entrevista, al final todos mueren y son olvidados.

“Hay actores, como los del método, que se creen sus papeles, por eso es que se les va la onda. La gente se toma el cine muy en serio, para mí es sólo entretenimiento.

“Alguien me preguntaba sobre mis favoritos al Óscar. No me importa, ni siquiera sé quiénes están nominados. Un día gana uno, luego gana otro, pero al final todos se mueren”, expresó el actor ayer durante su visita a México para promover la película El Rito, que se estrena el viernes.

Por eso, añadió, a él no le interesa ser recordado con letras de oro en algún edificio o con una estrella en el Paseo de Hollywood o en la gala de los premios Óscar, donde ya ganó hace dos décadas por su papel de Hannibal Lecter en El Silencio de los Inocentes.

“Lo que pasa con los Óscar es que tienen siempre estos recuerdos de la gente, pero ahí están Frank Sinatra, Elvis Presley, Beethoven, Marilyn Monroe… todos murieron”, resaltó el británico de 73 años.

Aseguró que esta filosofía le causa molestia de la gente, porque, de pronto lo ven como un ser insensible.