Alma Elizondo
La Raza del Noroeste
Valentina tuvo una mala semana, primero su amorcito corazón le dice que se va unos días a la capital, después Ivana le hace una bromita en la feria del pueblo donde todos se burlan de ella, luego le quieren hacer creer que el mismísimo José Miguel fue el autor intelectual del plan para humillarla y hasta ahí, íbamos bien…La dueña firme como una flecha sabia que todo era un embuste para que terminara con su amor. Pero le duro poco el gusto por que la suegrita le mando un regalito. Resulta que una mentada vieja llego con chamaco en brazos y le dijo a Valentina que el bebe era hijo de su adorado tormento y que lo podía comprobar con el sacerdote de la capital que casualmente es amigo de doña Isabel, la cuestión es que el sacerdote desafortunadamente confirma la noticia y ahí es donde a Valentina se le safa el tornillo. Ella llena de rabia y dolor le da por prender la cabaña de su ex amado José Miguel. ¡Escondan los cerillos…!
