Identifica un ataque de pánico

Ramón Clériga

Agencia Reforma

Repentinamente muchas personas sufren de una intensa crisis de angustia, acompañada de miedo y sensación de catástrofe inminente.

Durante esos minutos suelen experimentar dolores en el pecho, palpitaciones, respiración entrecortada, sensación de ahogo, oleadas de calor o frío, sudoración y miedo a volverse loco o morir.

A ello se suma una complicación frecuente: el desarrollo de un miedo anticipado, un miedo al miedo, pues las personas temen perder el control durante este tipo de ataque. De hecho, al no saber en qué momento surgirá evitan quedarse solas o salir.

El problema debe ser atendido cuando éste se presenta sin que haya esfuerzos físicos intensos o situaciones reales de amenaza para la vida, pues en realidad se trata de un desorden fóbico, es decir, un temor ilógico e injustificado, con un conflicto que permanece oculto.

¿Cómo se presenta?

La variedad e intensidad de los síntomas difieren de una persona a otra. Algunas comparan el ataque con una pesadilla o una fuerte reacción adversa a algún medicamento, pero lo más aterrador es que experimentan una intensa ansiedad y la impresión de perder el control.

Quien sufre el ataque siente que le está sucediendo algo espantoso, que no puede controlase, que está muriendo y necesita ayuda.

Dos modalidades

En quienes experimentan esta crisis de ansiedad se pueden apreciar dos modalidades. En la primera la persona se siente abandonada y desprotegida en un mundo amenazante y peligroso, También siente que le pueden ocurrir hechos terribles y se angustia de no poder controlar la situación porque puede desmayarse, perder la razón o morir.

La otra forma que toma el ataque de ansiedad es de tipo coercitivo. Es decir, la persona vive el miedo como si fuera prisionera y no pudiera liberarse físicamente.

Además, presenta síntomas físicos predominantemente en la región torácica como dificultad para respirar, al sentir el pecho oprimido, y palpitaciones.

Relación de pareja

Otra característica importante es que esta crisis siempre está asociada con el camino que ha tomado la relación de la persona con su pareja.

De hecho, durante ésta se desencadenan síntomas que se vinculan con lo que el individuo percibe del otro. Es decir, si siente que la pareja es distante y muestra desinterés hacia él sufre sensación de desprotección, mientras que si ésta tiene conductas restrictivas presenta un ataque de pánico coercitivo.

Si la persona lo sufre cuando llega a su trabajo es probable que se sienta abandonada y desprotegida por su cónyuge. Si se produce al llegar a su casa puede ser que se sienta atrapada por su pareja. Lo más notable es que el paciente no tiene conciencia de ello. Además, únicamente presta atención a sus síntomas físicos.

Este trastorno es una enfermedad crónica que produce una alteración considerable en la calidad de vida de quien la padece y muchas veces de su familia. Un tratamiento adecuado puede curarla, prevenir ataques posteriores o hacerlos menos severos y frecuentes.

Signos

Un ataque de pánico dura varios minutos y se acompaña de por lo menos cuatro de los siguientes síntomas:

Palpitaciones

Sudoración

Sensación de ahogo

Opresión torácica

Náuseas

Entumecimientos

Escalofríos

Despersonalización

Miedo a descontrolarse o volverse loco

Temor a morir