Gibrán Mena y Karla Portugal
Agencia Reforma
Thalía aseguró anoche estar emocionada de poder reunirse con amigos y familiares, en su regreso a la Ciudad de México, luego de cuatro años de ausencia.
“Es un placer y un agasajo estar aquí en México. De verdad que cuando aterrizamos se me salía el corazón y que aplastón nos dimos. Empecé a sentir como una manita, algo o alguien en mi cintura”, señaló la cantante en entrevista exclusiva, refiriéndose a su arribo en la tarde al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, donde fue recibida por cerca de 350 personas, entre fans y medios.
La intérprete llegó hacia las 22:00 horas al restaurante de un hotel de Polanco, acompañada de su hermana Ernestina Sodi.
“Te encuentras con tanta gente querida y estoy realmente feliz de compartir estos momentos con ellos”, señaló.
“¿De verdad está aquí ya?”, agregó emocionada al referirse a Itatí Cantoral, quien junto con Benny Ibarra, Sabine Moussier y Chantal Andere se reunieron para cenar con ella.
“Comimos mucho; estoy muy contento porque tenemos 26 años de amistad Thalía y yo”, señaló más tarde Benny.
Thalía agregó que cuida su alimentación y su salud.
“Tengo que ser muy saludable; como balanceado y me cuido mucho haciendo ejercicio”, explicó.
Aseguró que su hija Sabrina es uno de los motivos de estas medidas.
“Sabrina está hermosa, maravillosa. El segundo bebé me urge, pero todavía no. Ya ven que andan diciendo, pero todavía no”.
Thalía también demostró su emoción de regresar al DF al grabar ella misma en video su paso por el aeropuerto, así como una convivencia que tuvo con fans y hasta mostrar una foto de los taquitos que disfrutó, en su Twitter.
El arribo a la Ciudad de la artista para promover el disco Primera Fila causó conmoción en el aeropuerto, donde se dio tiempo para regalar su rúbrica a personal de migración, de aduana, de aerolíneas y hasta a miembros de la Policía Federal.
Previo a su salida, autoridades aeroportuarias le ofrecieron apoyo, pero la cantante lo rechazó y decidió salir por donde la esperaban sus fans.
Sin embargo, al asomarse a la salida de vuelos internacionales y ver a la multitud, la intérprete esbozó una sonrisa, volvió a entrar al área de aduanas y pidió ayuda a seguridad, que la sacó por la zona de hangares.
Hacia las 16:30 horas, 40 seguidores de su club de fans se congregaron en un hotel de Polanco para tener una convivencia con la artista, quien los saludó y se tomó fotos con ellos, según narraron los fanáticos.
