A la familia de Paulino y Rosario se les viene el mundo encima cuando muere Cesar, el hijo menor por accidente. La culpa recae en Julián hijo de Rodolfo y Justina a quien después de este incidente lo apodan el chamuco. Rosario no quedo muy buena y tiene a Lucrecia encerrada en su casa a piedra y lodo y por ningún motivo quiere que mantenga contacto con Julián. Pero los niños buscan la manera de comunicarse por medio de cartas. Lo malo es que sus respectivos padres los cacharon y ardió Troya. Rosario le pegó una cachetadota a Manuel por andar de alcahuete y Delfina no se la aguantó y que se la regresa. Las consecuencias: a La Nana y a Manuel los pusieron de patitas en la calle y la pobre Lucrecia se quedo más sola que la una.
Mi Pecado
