Inmigrante mexicana recupera a su hija

JACKSON, Misisipí, EE.UU. (AP) — Una inmigrante mexicana salió el viernes de un tribunal. Llevaba en los brazos a su hija, quien le fue quitada por funcionarios estatales en el 2008, cuando, según los defensores de la mujer, se le acusó de no ser una madre adecuada por no hablar inglés.

A su salida, Cirila Baltazar Cruz y Ruby, su hija de 1 año, iban rodeadas por funcionarios del Southern Poverty Law Center, un despacho de abogados especializado en la lucha por los derechos civiles. Nadie dio detalles del caso, al destacar la índole confidencial de los procedimientos en la corte de asuntos del menor.

Debido a esa confidencialidad en los expedientes del caso, se desconoce cuál fue la razón que esgrimió el estado para tomar la custodia de la niña. Sin embargo, defensores de los inmigrantes han dicho que Cruz fue despojada de la menor sólo por ser inmigrante indocumentada y no hablar inglés.

“Este es un día muy feliz para nosotros”, dijo a The Associated Press Mary Bauer, directora legal del despacho. “Ella es su bebé”.

Los procedimientos del viernes ante el juez especial Billy Bridges no pondrían fin al caso, que ha llevado a un memorándum de entendimiento entre Misisipí y el gobierno mexicano, y que ha llamado la atención de abogados de todo el país en materia de conflictos migratorios.

“Esta es una lucha que estamos dispuestos a dar más allá de hoy, pero no tenemos en absoluto permiso de hablar con ustedes, y nadie opina más que nosotros que esto es una vergüenza”, dijo Bauer. “Ciertamente esto no ha terminado”.

En México, la Secretaría de Relaciones Exteriores expresó su “beneplácito” por la decisión de la corte e informó que Baltazar y su hija regresarían al estado meridional de Oaxaca en los próximos días, acompañadas por un funcionario consular mexicano.

“El gobierno de México considera que el caso constituía una evidente discriminación y clara violación a los derechos humanos de la connacional, por lo cual no escatimó recursos para brindar el apoyo consular necesario, añadió la secretaría en un comunicado.

El meollo del asunto parece ser si las autoridades de Misisipí actuaron debidamente cuando se hicieron cargo de la custodia de Ruby.

En noviembre del 2008, cuando Cruz llegó al hospital Singing River en el condado de Jackson, para dar a luz, no hablaba inglés ni español. Se comunicaba en chatino, una de las muchas lenguas indígenas que se hablan en Oaxaca, uno de los estados más pobres de México.

Cruz fue entrevistada por un intérprete que hablaba español pero no chatino, en el hospital. Se estableció contacto con el Departamento de Servicios Humanos de Misisipí y la agencia se hizo cargo de la custodia de la recién nacida, tras determinar que la mujer carecía de los medios para cuidar a la menor.