Ángel tuvo que hacer una conferencia de prensa y a pesar del disfraz tan ridículo que llevaba nadie lo reconoció. El Hierro encontró a Marina trepada en el balcón y dispuesta a escaparse cuando esta se disponía a irse con el cachorro y se puso como loco. Manuela y Ángel vuelven a hablar y ella le reclama que la haya engañado en esas estaban cuando llega Horacio y riega el tepache, por una indiscreción suya el diablo se entera que será papa. La venganza es un platillo que se come frió y eso lo sabe muy bien Cristian, después de haber sido humillado y despreciado por su hermano, este tiene la enorme satisfacción de restregarle en la cara a su hermano que Marina, la mujer que lo obsesiona y lo vuelve loco en la cama, es en realidad un hombre. ¡Martín casi se muere!
Más sabe el diablo
