Alberto Bortoni
Agencia Reforma
MONTERREY, Nuevo León .- Lo que Chrysler no pudo hacer con la Pacifica Dodge lo ha hecho con la Journey, un crossover moderno con un buen comportamiento y a un precio razonable.
La Dodge Journey aparece en las listas de opciones cuando se busca un crossover inicial, al menos cuando el rango de precio está entre 250 y 350 mil pesos.
Dodge nos ha prestado la versión más equipada de la Journey, la R/T y aunque ya está lejos de ser una alternativa económica, la realidad es que resulta una de las mejores en cuanto a equipamiento se refiere.
Estéticamente no podemos quejarnos, si bien no ganará ningún premio o distinción por su físico, el diseño ha sido bien pensado y será agradable para la mayoría de los compradores; sobretodo si se le compara con las demás alternativas de su segmento que polarizan más las opiniones.
La versión R/T cuenta con el motor de seis cilindros, este es un 3.5 litros de 235 caballos de fuerza; no son muchos y en realidad no se sienten hasta que se lleva al motor a un régimen alto, pero en comparación con algunas alternativas de cuatro cilindros tiene un menor nivel de ruido y vibraciones.
La transmisión es automática con modalidad manual, se trata de la ya muy conocida Autostick; tiene una operación aceptable, pero ya deja ver sus años en el tiempo de repuesta y la inteligencia de sus algoritmos de aprendizaje.
Sin embargo la transmisión se ha mantenido actual, principalmente por las adecuaciones que la marca ha venido haciéndole a través de estos años, como en este caso, que se trata de una versión de seis velocidades.
Dinámicamente la Journey no es la alternativa más deportiva en un crossover; tampoco es la más ágil. Incluso después de manejarla por un rato pareciera un tanto más pesada de lo que en realidad es.
No cae en la sensación excesivamente pesada en la que caía la Pacífica e incluso en la Journey puede resultar uno de los puntos positivos, pues da la impresión de ser un modelo robusto.
La calidad en la parte interior podría mejorarse en muchas formas; todavía hay una gran cantidad de plásticos duros no del todo agradables al tacto y el uso de plástico cromado parece excesivo y hasta cierto punto innecesario.
Sobretodo en el tablero, que con buenos materiales podría cambiar dramáticamente y más que su diseño y distribución son bastante buenos.
El punto más fuerte de la Journey es en cuanto a la relación equipamiento-precio; e incluso en la versión R/T que dista de ser económica, es posible encontrar equipo poco común.
Todas las Journey R/T cuentan de serie con un sistema de entretenimiento de DVD para las plazas traseras y un estéreo con pantalla táctil en la parte delantera que sirve también para mostrar las imágenes de la cámara de reversa.
