Lorena Corpus
Agencia Reforma
Se necesita tenerlo de frente para percibir su felicidad, porque después de la llegada de sus hijos Matteo y Valentino, Ricky Martin es otro.
“Nada se compara con la paternidad, o sea, yo puedo haberle dado la vuelta al mundo 10 veces y he conocido a diferentes presidentes y a varios Papas, pero cuando tienes a tus hijos en tus brazos; además de la forma que yo lo he hecho…”, declara el cantante de 37 años.
“Es algo milagroso poder trabajar con la ciencia de la manera que yo lo hice y ver cómo se juntan las dos, cómo se junta la espiritualidad con la ciencia es una cosa impactante”.
Sus gemelitos, de un año y tres meses de edad, nacieron vía subrogación gestacional, que es la transferencia del embrión a una mujer que lo carga en su útero. Generalmente, la mujer que lo carga no tiene relación genética con el feto.
-¿Eres otro después del nacimiento de Matteo y Valentino?, se le cuestiona.
“Totalmente. Yo digo que hay un Ricky antes del nacimiento de mis hijos y otro después; esto cualquier padre lo puede decir”.
Luce más delgado, resultado de una buena dieta, dice, pero parte del cambio que experimenta desde agosto de 2008, cuando vieron la luz sus retoños, es que ahora está muy inspirado y quiere dejar plasmados sus sentimientos en un libro.
Aunque lleva desde finales de 2007 alejado de los escenarios, el boricua ha estado concentrado también en los estudios de grabación, donde prepara su nuevo material.
“Creo que este libro me ha servido muchísimo para desahogar muchas emociones, muchos sentimientos, compartir cosas que yo he vivido”.
Cuando se le pregunta cuál será la experiencia de vida más impactante que los fans podrán leer, hace mención de la paternidad, pero también del cúmulo de vivencias que tiene a lo largo de su carrera.
“Desde 1984 estoy montado en un avión y estoy viendo cosas, intercambiando ideas, viendo diferentes culturas y a través de mi fundación he visto muchas cosas impactantes.
“Simplemente es un desahogo, quiero hablar de lo que vivo, de lo que siento, de lo que me gusta, de lo que no me gusta”.
Unido al deporte
Procedente de Miami, Ricky arribó ayer a las 13:40 horas a un hangar privado del Aeropuerto Internacional de Torreón Francisco Sarabia, en su jet particular acompañado por dos personas de su staff.
El cantante ofrecerá mañana un show previo al encuentro de los equipos Santos de Torreón contra Santos de Brasil en la inauguración del Nuevo Estadio Corona.
“(Estoy) feliz de estar en Torreón, hace tiempo que no venía a estar hermosa tierra. lo que importa es que estamos aquí, que vamos a cantar a este maravilloso público, una vez más uniendo a la música con el deporte”, afirma.
De playera negra, pantalón verde claro, sandalias negras y gafas oscuras, el intérprete adelanta que sus nuevos temas se escucharán para el primer cuatrimestre de 2010.
