Maria José al ver a Alejandro casi se infarta y este no entiende por que su supuesta esposa lo rechaza. Bruno esta frenético y le exige a Maria José que siga con la farsa, pero Alejandro no tiene un pelo de tonto y de volada descubre que su esposa no es quien dice ser, así que se pone a jugar al gato y al ratón con ella. Lo malo del asunto es que entre los dos hay bastante atracción y ella se siente miserable y totalmente culpable por engañarlo y por desearlo. Alejandro va a casa de Pedro el papa de Maria José y le hace preguntas que ella no puede contestar, este se burla de ella. Así que terminan llevándose a vivir a Pedro a la casa y Raquel no puede creer que su casa se llene de gentuza. Bruno empieza a darse cuenta que Alex esta interesado en su supuesta esposa.
Sortilegio
