Especial para La Raza del Noroeste
Patricio Ríos Hinojos (Tito)
Fueron las palabras de mi madrecita cuando me despedía para ir de camping. Ese fin de semana me fui de camping a las bellas montañas que rodean la ciudad de Tucson, Arizona, donde el campamento fue al pie del Observatorio Kitt Peak.
Mi madre pensó que era un soldado porque el sleeping bag que llevaba era un regalo de mi Tío Beto, quien estuvo en el ejercito. Mientras los otros chavos tenían sus sleeping bags bien suaves y cómodos, el mío era verde que picaba y además estaba tan delgadito que ni parecía un sleeping bag. La primera noche prepare mi cama y cuando desenrolle la bolsa de dormir todos los niños gritaron, a que apesta? ese horrible olor eran las mothballs que usaba mi mama cuando empacaba sus cosas. Pero, una cosa era segura, a pesar de todo, yo me sentí como un soldado.
En el verano del 2005 tuve el privilegio de visitar el capitolio de nuestra nación y visite varios sitios históricos. De todos los museos y lugares históricos, lo que mas me impacto fue La Tumba del Soldado Desconocido. Mientras observaba cuando se hacia el intercambio de guardia, me llenaba de emoción pensar en lo que este lugar representa para miles de hombres y mujeres.
Representa hombres y mujeres inmigrantes, que sacrificaron sus vidas por este país. Hoy en día se debate y se divide la nación sobre asuntos de inmigración, pero en momentos de guerra entonces no hay peros para que Pacho, Maria y los miles de hombres y mujeres Latinos peleen del lado gringo y den sus vidas.
Me acuerdo de una historia que marco mi vida.
Mi amigo Alex fue en busca de empleo.
Recibió un shock cuando le dijeron que no había trabajo y que no se le daría trabajo a ilegales. Sintiéndose humillado y ofendido negó aceptar tal insulto. Así que el decidió encontrar un trabajo. Alejandro había trabajado 4 anos para el Army.
El solamente deseaba un trabajito y a pesar de que su ingles era limitado, fue suficiente para complacer al ejército de este país. No podía creer como uno podía pelear en una guerra, defender la libertad de un país y ser llamado ilegal.
Regresó por segunda vez al la oficina de empleo, donde se le había negado la oportunidad de trabajo, pero en esta ocasión fue mas preparado para enfrentarse con su enemigo, el sistema racista. Pero ellos recibieron una lección . Cuando le volvieron a negar empleo, Alejandro saco una cajita de una bolsa de papel que llevaba y con mucho cuidado les puso una medalla en el escritorio.
Les presento una carta que no hablaba de sus talentos o de sus alcances, el documento decía Purple Heart. Alejandro, un hombre de poca educación formal y con mínimo de ingles no solamente recibo un trabajo, si no que recupero su dignidad.
El destino tiene su manera de enseñarnos lecciones de vida. Alex trabajo por mucho años para esa compañía, a pesar que nunca domino el ingles. Y yo, al fin de los días de camping recibí mi primera medalla como Boyscout. Así como mi amigo no tuvo que sacar su medalla otra vez para mostrar su valor, yo tampoco saque el apestoso sleeping bag para mostrar que era un buen soldado. Después de mi aventura de camping le dije a mi madrecita que ya no quería ser soldado.
So, on this Memorial Day, disfrute del día, cómase su carne asada, relájese o si tiene que trabajar, hágalo con orgullo. Pero sobre todo, tome un momento para recorrer las dulces memorias de nuestros seres queridos que han pasado a la Gloria. Recordemos que tenemos lo que tenemos por estas personas y sus contribuciones a nuestras vidas. Ellos también son merecedores de recibir su propio Purple Heart.
