Fidel Orantes
Agencia Reforma
Shakira asegura que su ex pareja, Antonio de la Rúa, nunca fue su socio, por lo que pide que se desestime la demanda que éste interpuso en su contra, en la que le exige 100 millones de dólares de compensación por su trabajo de dirección y mercadeo en la carrera de la colombiana.
En un documento enviado a la Suprema Corte de Nueva York, la cantante dio a conocer que ella también demandó a De la Rúa en 2012, con la intención de recuperar más 3 millones de dólares que invirtió en un negocio iniciado por el argentino.
De acuerdo con Shakira, su ex novio se apropió indebidamente de ese dinero, pero no ofrece más detalles al respecto.
En cambio, a lo largo del documento insiste en que es improcedente la exigencia de De La Rúa en cuanto al pago de su porción de las ganancias, “pasadas y futuras”, obtenidas por la cantante.
“Como el demandante estaba desempleado, y a pesar de su falta de experiencia o conocimiento de la industria musical, a petición suya decidí involucrarlo en el negocio, por allá de 2005.
“El demandante era uno de mis varios asesores. Nunca firmamos un acuerdo sobre los servicios que me prestaba. El demandante nunca fue mi manager artístico o financiero”, aseguró la cantante en el documento.
La intérprete de “Pies Descalzos” ofrece como prueba de lo anterior un correo electrónico que le envió De la Rúa, donde éste manifiesta no ser socio de la barranquillera.
“Yo no soy socio de Shakira en ninguna de sus compañías. Tenemos todo muy claro y ella es la única dueña y beneficiaria de sus compañías”, se lee en el mail con fecha de enero de 2011.
Sin embargo, en su demanda el argentino asegura que su trabajo contribuyó a que la intérprete lograra en 2008 un contrato de 10 años con la productora Live Nation, valorado en más de 300 millones de dólares.
En respuesta, ella asegura a la Corte que en 2005 firmó un acuerdo prenupcial con De la Rúa en el que se establecía que, en caso de contraer matrimonio, ninguno tendría derechos sobre los bienes del otro.
La cantante también menciona que en 2006 firmaron otro documente en el que ambos renunciaban a reclamar sobre los ingresos que tuvieran.
En el escrito, Shakira también aprovecha para aclarar que nunca recibió la copia de la demanda de su ex novio porque fue enviada a una dirección en Nueva York, ciudad en la que ella no reside ni tiene oficinas.
