Agencia Reforma
La complejidad de interpretar a un hombre marcado por el supuesto engaño de su esposa fallecida en Abismo de Pasión, le ha dado a Alejandro Camacho no sólo el reto de sacar el personaje adelante sino además la oportunidad de aprender cosas nuevas dentro de la actuación.
“Es un personaje lleno de variedad, todos los vicios y las virtudes que lo caracterizan lo hacen humano, eso es lo más difícil para mí, pero lo más importante es hacer que conmueva”, expresó Camacho, quien comparte créditos en la historia con Sabine Moussier, Blanca Guerra y Angelique Boyer.
“Yo nunca había hecho un personaje así. De hecho aprendí cosas que estaban dentro de mí, que no había sacado, y dentro de los seres humanos que me rodean, me considero un ladrón de gestos, de actitudes, miradas, situaciones”.
El actor califica a su personaje de “Augusto” como un hombre mediocre, un perdedor por lo todo lo que le ha pasado y por cómo reacciona ante estos sucesos.
“Es más bien como una explosión lo que tiene y siempre llega tarde con las determinaciones que tiene que tomar, es un mega perdedor”, explicó.
“Ya nada más le falta que le haga ‘pipí’ un perro… todo se lo cree. Es parte víctima y parte villano, lo cual lo hace un personaje muy humano porque así somos, no eres bueno o malo, todos tenemos muchas variantes”, aseguró.
Camacho se siente satisfecho con el resultado que está teniendo Abismo de Pasión, telenovela producida por Angelli Nesma, y aunque anteriormente trabajó con Guerra y Boyer en Alma de Hierro (2008) afirmó que disfruta compartir escenas con todos sus compañeros de elenco, ya que hay un gran reparto en la historia.
