SONIA PEREZ
CIUDAD DE GUATEMALA (AP)
Según las investigaciones, tomó fuerza la versión que el ataque estaba dirigido contra el empresario nicaragüense Henry Aquiles Fariñas y que los sicarios no sabían quien era Cabral.
El portavoz de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (Cicig), Diego Alvarez, informó a los periodistas que las capturas se realizaron en un operativo policial simultáneo en dos populosos barrios al sur de la capital guatemalteca.
Los capturados fueron identificados como Elgin Enrique Vargas Hernández, de 35 años y Wilfred Allan Stokes Arnold, de 29, pero no se proporcionaron mayores detalles de los implicados.
La Fiscal General, Claudia Paz y Paz dijo en conferencia de prensa que tenían suficientes indicios y pruebas que los capturados estaban implicados en el atentado.
Detalló que las cámaras de vigilancia del hotel donde se hospedaba Cabral, confirmaron la presencia de varios sospechosos, entre los que se identificó a Vargas Hernández y a Stokes Arnold.
Según el Ministerio Público, el ataque estaba dirigido contra Fariñas, ya que le habían hecho una vigilancia de ocho días.
Confirmaron que al salir el vehículo que transportaba a Cabral y al empresario, los siguieron en por lo menos dos vehículos, uno de color gris manejado por Vargas Hernández, que fue el que le cerró el paso para que les dispararan.
Stokes Arnold viajó en otro vehículo de color azul, que había sido robado y en el que encontraron sus huellas digitales.
Las autoridades dijeron tener vídeos donde estos hombres, habían pasado por una estación de servicio a ponerle combustibles a los vehículos.
“A la población y a la comunidad internacional les decimos que tenemos problemas de violencia, pero también tenemos instituciones que funcionan como en este caso”, la Fiscal al informar de las detenciones.
“Con esta acción no le devolvemos la vida a Facundo Cabral, pero le hacemos un homenaje a su vida”, agregó.
Según versiones extraoficiales, Vargas Hernández, habría sido el contacto para contratar a los sicarios que ametrallaron el automóvil donde viajaba Cabral y Fariñas, de 42 años.
“Hay más personas involucradas y faltan más capturas, sigue la investigación”, manifestó Alvarez.
Según un investigador cercano al proceso, que habló con AP y no se identificó por no estar autorizado a divulgar la información, el vídeo de vigilancia de un hotel muestra a los sospechosos siguiendo al empresario nicaragüense, quien llevaba a Cabral al aeropuerto en su auto cuando los emboscaron el sábado. Este investigador aseguró a la AP que “es un problemas de drogas, los detenidos nos han dicho que ellos no sabían quien era el que acompañaba a Fariñas”.
El investigador dijo que el blanco de la emboscada aparentemente era Fariñas, quien resultó herido. Cabral murió.
El cuerpo de Cabral fue transportado a su Argentina natal desde Guatemala el martes en un avión de la Fuerza Aérea Mexicana.
Me exigí ser feliz. – Cabral
Agencia Reforma
Facundo Cabral, cantante y compositor folclórico argentino, fue asesinado a balazos el 9 de julio cuando sicarios emboscaron su auto en Guatemala. Tenía 74 años. Hace dos años, Jorge Ramos habló con Cabral acerca de su infancia, de política y de las lecciones que la vida le había enseñado. Lo siguiente son fragmentos de una entrevista hecha por el periodista, el 29 de julio de 2009.
La música del cantautor argentino Facundo Cabral era como cinta sonora de mi adolescencia en la Ciudad de México. Se lo conté antes de entrevistarlo recientemente en Miami.
Recordaba, en particular, su canción “No Soy de Aquí ni Soy de Allá”, cuando le pregunté: “¿De dónde eres?”. “De ningún lado. Nunca fui de ningún lado”, me contestó este artista nacido en 1937.
“Yo tenía un solo sueño; ver feliz a mi madre. Ella, no yo. Yo siempre sentí que no pertenecía a ninguna parte, una cosa muy curiosa”.
“Voy a decir una cosa”, advirtió. “Se supone que la meta es la felicidad. Pero no. Hay un paso más. Yo tomo una actitud: Me exigí ser feliz. Y nunca pensé que iba a contagiar la felicidad y que iba hacer feliz a tanta gente en el mundo. Ahí, la verdad, se me fue la mano”.
