Cautiva Enrique a NY con euforia

Rafael Mathus Ruiz

Agencia Reforma

NUEVA YORK, Estados Unidos.-

“¿Cómo está mi gente?”, gritó Iglesias, minutos después de abrir el concierto con el hit “Tonight”, un tema con el que el español levantó la temperatura del Madison y rompió el hielo con miles de personas, en medio de uno de los inviernos más fríos que haya visto la Gran Manzana.

Euforia es el noveno álbum de Enrique Iglesias, el primero que combina canciones en inglés y en español, y en el que el cantante español trabajó con un abanico de artistas de distintas vertientes, entre los que se destacan Usher, Pitbull, Juan Luis Guerra y las estrellas puertorriqueñas del reggaeton, Wisin y Yandel.

Estas colaboraciones se vieron aquí, primero, cuando los boricuas irrumpieron en el escenario para cantar los temas “No Me Digas que No” y “Lloro Por Ti”, y, luego, con la presencia de Juan Luis Guerra, quien apareció para cantar el éxito “Cuando Me Enamoro”, junto al español.

“Este disco ha creado un repertorio más interesante para los conciertos, con canciones más reconocibles”, confesó el español en breve entrevista en su camerino, minutos antes de salir al escenario. “Mientras tienes más repertorio, más puedes jugar en el concierto”.

Relajado, vestido con una campera, una pañoleta, su clásica gorra, vaqueros y zapatillas, Iglesias bebe de una botella de agua y revela, de a poco, sus sensaciones respecto de Euforia.

Dice que es un disco con el que se divirtió porque es una mezcla de todo?, y porque pudo trabajar con varios artistas.

“Todo esto comenzó hace un par de años, cuando empecé a trabajar con Wisin y Yandel, y eso me abrió los ojos a otro mundo. Me dije, ‘Uy, esto puede funcionar’. Porque he intentado esas fusiones en el pasado pero a veces no habían funcionado, y cuando funcionan, cuando se crea algo interesante que se mezcla y suena bien con los dos artistas, puede ser explosivo”, relata.

Enfrentado a la pregunta de si existe algún ritmo o estilo que le gustaría explorar, Iglesias responde que no quiere perder su entusiasmo por la música, por crear canciones que le pongan los pelos de punta.

“Eso es para mí lo más importante, más que incursionar en este ritmo que nunca he hecho. Porque al fin y al cabo, a mí lo que más me importa es la canción. Mientras me guste la canción, sea rock o salsa, y mientras yo pueda cantarla, vaya conmigo, me da igual”, afirma.

Con más de 55 millones de discos vendidos, un abanico de ritmos sobre sus hombros y casi dos docenas de hits en los primeros lugares de Billboard, Enrique Iglesias forma parte de la constelación de estrellas latinas que triunfó en el mundo anglosajón.

“Cuando hay éxito, es algo muy contagioso, es una droga, es algo difícil de explicar. Esta vez estoy disfrutando de mi carrera, porque he visto lo que es no tener éxito y tener esas subidas y esos bajones en mi carera”, señala.

Pero aún desde su lugar, reconoce que todo puede evaporarse con un sencillo que no cale en la gente.

“La carrera de la música es como dicen en inglés: ‘You are only as good as your last hit’. Un día te quiere todo el mundo, y al próximo día, da igual cuántos discos hayas vendido, cuánto dinero le hayas hecho ganar a la compañía de discos, si en ese momento no tienes éxito, next…”.