Agencia Reforma
Poco más de tres meses duró el proceso jurídico de Celia Lora por el delito de homicidio culposo agravado, situación que, a decir de Celia Marín Sazaki, jueza 30 Penal del Reclusorio Sur y encargada de llevar el caso de la joven, desembocó en un pago excesivo de dinero por parte de la familia Lora.
“La culpa (del accidente) no nada más era de ella, y, aparte, no es una delincuente. Cubrió en exceso la reparación del daño a la familia afectada desde un principio. Excesivamente, diría yo”, expresó la magistrada, en entrevista.
Hasta la noche del jueves, cuando la hija de Álex y Chela Lora fue puesta en libertad en el penal de Santa Martha Acatitla, tras haber ingresado el 19 de mayo, su familia había pagado 580 mil pesos (80 mil para gastos funerarios y 500 mil como indemnización) a María del Carmen Medina, viuda de Pedro Ávalos Corona.
“Lo de ella fue un accidente que nos puede pasar a todos. Tiene una familia que la respalda, tiene un trabajo donde laborar, y éstas son condiciones que permitieron concederle ese beneficio de libertad condicional”.
Los motivos por los cuales se redujo la sentencia original, de cuatro años y nueves meses, a solamente cuatro, explicó la jueza, se deben también a que la joven comparte la culpabilidad del accidente con Rubén Nicolás Uresti, quien manejaba la camioneta que chocó con el auto de Celia y causó el deceso de Ávalos Corona, el 7 de mayo.
Según la magistrada, el proceso oficial contra Celia concluyó en materia jurídica, aunque durante los próximos cuatro años tenga que responder ante la Dirección General de Sanciones Penales.
La hija del líder de El TRI dejó un billete de depósito por 20 mil pesos como garantía de que asistirá a las citas mensuales en tiempo y forma.
“Ella tiene que estar presentándose constantemente frente a la autoridad ejecutora para supervisar su comportamiento”, explicó Marín.
En caso de que Celia incumpliera su condena, estos 20 mil pesos se otorgarían al Fondo para Víctimas de la administración de justicia, especializado en apoyar a personas afectadas por algún delito, además de que Lora tendría que ingresar a prisión para cumplir la pena.
En caso de cumplir con todas sus citas, el depósito se anularía, sin posibilidad de usarlo.
“Cuando pasen los cuatro años de sentencia se cerrará su expediente definitivo, siempre y cuando cumpla con los requerimientos y la autoridad ejecutora me mande una carta donde diga que cumplió en tiempo y forma con sus citas mensuales”.
Celia deberá presentarse la próxima semana en la Dirección General de Sanciones Penales, en Santa Martha, para determinar la fecha en que asistirá cada mes para el cumplimiento de su condena.
Sigue proceso el otro implicado
Rubén Nicolás Uresti, con quien Celia Lora comparte la culpabilidad del homicidio de Pedro Ávalos, asiste semanalmente al Juzgado 30 Penal del Reclusorio Sur, ya que se encuentra en la etapa de desahogo de pruebas.
“El que venía manejando la otra camioneta (Uresti) también tiene su proceso en los juzgados, nada más que como él no venía ebrio, como esta joven, Lora, él salió en libertad”, explicó la jueza Celia Marín Sazaki.
El 7 de mayo, Celia Lora, en estado de ebriedad, provocó un accidente que causó lesiones y la muerte, unas horas después, de Pedro Ávalos Corona cuando éste realizaba labores de mantenimiento a una caseta telefónica en Periférico Sur.
