Despide Mundial con Waka Waka

Ramón Estrada

Agencia Reforma

JOHANNESBURGO, Sudáfrica.- Su breve, pero espectacular aparición, con la presencia de Nelson Mandela en la clausura del Mundial Sudáfrica 2010.

La presencia del ex líder de la lucha contra el Apartheid fue el cierre perfecto para una ceremonia colorida, espectacular y llena de ritmos africanos, iniciada por la estrella colombiana con su interpretación especial de “Waka Waka” en inglés y una leyenda brillante sobre la cancha de “Por África”.

Al ser la primera Copa Mundial que se realiza en ese continente, no podría ser de otra forma que con imágenes de la tierra que albergó la competencia.

Con 11 minutos de retraso, la celebración comenzó con un conteo regresivo, con fuegos artificiales e imágenes proyectadas sobre una superficie blanca en la cancha, con recuerdos que quedarán imborrables de los partidos, goles, festejos y victorias.

Un mosaico humano formó una vuvuzela y dio paso a la música.

Con tan sólo cuatro minutos, Shakira, acompañada de niñas y jóvenes africanas, despertó el ambiente en las tribunas y dio un arranque con decibeles altos a la fiesta final.

La colombiana cantó y bailó con un vestido del diseñador Roberto Cavalli y luego dio pasó a la aparición del continente negro con todos sus estadios, con los tonos del grupo Freshlyground y sus modernos ritmos en una mezcla africana. Una breve falla en el sonido no detuvo su melodía.

Un periódico virtual se abrió en el campo y las imágenes de Diego Armando Maradona, Fabio Cannavaro, Diego Forlán, David Villa y de todas las estrellas que compitieron durante 31 días quedaron hechos noticia para la historia.

Se recreó luego una lluvia en la sabana africana y apareció la leyenda de la música africana, Joseph Shabalala, con sus coristas de Nigeria, Mozambique y de Sudáfrica cantando una oda a la tierra salvaje, mientras dos familias de elefantes blancos simulados, 14 en total, caminaban sobre la cancha al ritmo del canto.

Además, bailarines y un cuartetos de artistas locales tocaron con saltos algunas percusiones virtuales sobre el piso.

Ahí entró Zolani Mahola para cantar sobre el despertar de África y la unión de los pueblos en una fiesta.

La ceremonia terminó con un mosaico con las banderas de los dos contendientes por la Copa, Holanda y España. Más tarde, el país ibérico se coronaría campeón del mundo.

Apareció un mensaje final con “gracias” en todos los idiomas y cuatro minutos después, Mandela y su esposa, Graca Machel, arrancaron la ovación mayor sobre la cancha.

El último partido estaba por comenzar y “Madiba”, la forma cariñosa en que el pueblo se dirige al ganador del Premio Nobel de la Paz, estaba con su gente tras un festejo inolvidable.