Fidel Orantes
Agencia Reforma
LOS ÁNGELES, California .- Si bien NCIS: Los Ángeles forma parte de una de las franquicias televisivas más exitosas de los últimos años, puede presumir de tener su propia base de fans y de haberse convertido en un programa autónomo.
Por eso, sus protagonistas, LL Cool J y Chris O’Donnell, aseguran no sentirse presionados por el éxito de NCIS, que promedió 18.23 millones de espectadores en su más reciente temporada en EU.
“Hemos logrado trascender la maldición de ser personas sin rostros de un spin off. Hemos podido tocar, aunque sea un poco, al mundo y nuestros personajes significan algo en el pensamiento colectivo. Eso es único y estamos agradecidos por eso, es genial”, dice LL Cool J.
En la sexta temporada, que se estrena hoy a las 21:00 horas por A&E, los detectives G Callen (O’Donnell) y Sam Hanna (Cool J) se vuelven a enfrentar a una serie de desafíos para atrapar a criminales que atentan contra la seguridad de EU.
Y para lograrlo tendrán que usar todos sus conocimientos y habilidades, con las armas y misiones encubiertas que han fortalecido con el paso del tiempo.
“Queremos seguir dando lo mejor, tratar de que la serie tenga acción, humor y asegurarnos de mantenernos en el top de lo que hacemos.
“Sí, se trata de un show policial, pero tenemos una dinámica, dimensión y química entre los personajes, lo que hace a NCIS: Los Ángeles único. Seguramente, la gente seguirá viéndonos alrededor del mundo”, agregó el también músico.
