Juan Carlos García
Agencia Reforma
Feliz, emocionada y orgullosa al obtener su primer Grammy se sentía Lila Downs, en la categoría Mejor Álbum Regional Mexicano, con el álbum Pecados y Milagros.
“Tenemos una tradición de los narcocorridos en México, y, sinceramente, para mí es importante escucharlos; a Los Tucanes de Tijuana, mis respetos, y a Los Cojolites también, a quienes admiro.
“Pero, la verdad, yo sí quería ganar, y estoy más que feliz. Este día representa una experiencia inexplicable, estoy contentísima, orgullosa de que aquí, con el premio, mi música pueda hacerse más visible”, dijo la oaxaqueña en entrevista dentro de la preceremonia no televisada en el Nokia LA Live.
También presumió su vestido, bordado a mano y con el que quería resaltar sus tradiciones.
“Representa el colorido de mi País. Fue diseñado por Mané, un talento natural que trabaja de forma fabulosa con las manos”.
Platicó que la mayoría de las preguntas de los periodistas de EU fueron sobre sus intereses, gustos y la perspectiva que tiene de México.
Su triunfo lo comparte con los mexicanos y los estadounidenses y lo celebra haciendo, siempre, un óptimo trabajo.
“Esto es lo que yo hago, a lo que me dedico, y me siento bendecida de poder vivirlo. Hay experiencias que una no sabe si se repetirán, y creo que esta es una de ellas… es un gran sueño”.
