Hasta que el dinero nos separe

Rafael llega a trabajar a la automotriz y Alejandra le hace la vida a cuadros. Simplemente no concuerdan en nada, aunque poco a poco ella se llevara una grata sorpresa al comprobar que Rafael es un vendedor nato y con un poco de entrenamiento podrá llegar a ser un vendedor estrella. Rafael esta desesperado por que no podrá cumplir con la meta establecida por que sus compañeros buena onda le robaron una lista de clientes. Alejandra esta furiosa, agotada y medio amargada y es que no es para menos, su papa esta enfermo, ella debe hasta la risa, Rafael no le ha pagado un centavo y el mantenido de su novio no le cumple como mujer.