Las 10 películas líderes del año de AP

Por JAKE COYLE y LINDSEY BAHR,

Associated Press

1. “Moonlight”

La vida de Chiron, el joven que crece en tres distintos capítulos de la obra maestra de Barry Jenkins, es dura y llena de dolor. Sin embargo, la cinta está llena de momentos transcendentales de gracia y esplendor lírico. En su oscuridad brilla un alma torturada. Es uno de los retratos más íntimos y redondos que haya visto.

2. “Cameraperson”

En esta especie de montaje de recuerdos de Kirsten Johnson, las intimidades pasajeras de una vida haciendo documentales se conjugan en una poesía impactante. Desde zonas de guerra en el extranjero hasta su familia en casa, su cámara es una fuerza de conexión que nos une fugazmente.

3. “La La Land”.

No estamos tan embriagados de dicha y encanto como para prescindir de la celebración de Damien Chazelle a los musicales clásicos, Los Ángeles, los sueños, sintetizadores y Emma Stone. No es un trabajo revolucionario; es una resurrección deliberada cargada de emoción. Es una conversación con la nostalgia a la luz del alba, entre postes de luz y zapatos de tap.

4. “I Am Not Your Negro”

¿Hay alguna voz que suene más urgente hoy como la de James Baldwin? El documental de Raoul Peck, narrado por Samuel L. Jackson, se basa ampliamente en un manuscrito inacabado del escritor, intelectual y crítico social. Las palabras de Baldwin inundan con pasión y alarma por su aterradora percepción de Estados Unidos. Peck no necesita incluir imágenes recientes para conectar las ideas de Baldwin con el presente; la relevancia de Baldwin en el 2016 resulta evidente.

5. “Sunset Song”

Es rara la combinación de belleza y profundidad que se encuentra en la adaptación de Terence Davies de la novela de 1932 de Lewis Grassic Gibbon. Esta es una de las dos películas que el crónicamente infravalorado Davies estrenó este año; la otra es su menos sublime cinta biográfica sobre Emily Dickinson con Cynthia Nixon, “A Quiet Passion”. Pero “Sunset Song”, sobre una joven que crece en la Escocia rural justo antes de la Primera Guerra Mundial, es uno de los retratos más exquisitos y dolorosos de vidas moldeadas y desgarradas por la historia.

6. “American Honey”

Nada me resultó más emocionante que ver el salto de Andrea Arnold al corazón de Estados Unidos. Arnold, la directora británica de “Fish Tank”, tiene un ojo crítico para ver a su alrededor y un ojo profundamente afectivo para sus jóvenes personajes. Rihanna (cuyo tema suena durante una escena en un Walmart) proporciona un himno para Arnold: encuentra el amor en un sitio imposible.

7. “Manchester by the Sea”

Mi tercera favorita de las tres películas del dramaturgo Kenneth Lonergan (las otras son “Margaret” y “You Can Count on Me”), pero aun así una de las mejores del año. Escenas así de naturales no suelen verse con frecuencia. Momentos tan cotidianos titilan con el pasado, el dolor, el humor, con destellos de perspicacia. La manera de trabajar con las palabras que tiene Lonergan es solo superada por la grandeza de su empatía.

8. “O.J.: Made in America”

Es una historia de Los Ángeles. El documental de 467 minutos de Ezra Edelman, lanzado en formato de película larga y como una serie televisiva de cinco episodios, tiene un alcance casi dickensiano. Edelman usó el caso de O.J. Simpson como un prisma a través del cual presenta un gran retrato de Los Ángeles y de Estados Unidos.

9. “Hell or High Water”

El relato de David Mackenzie de un robo en el oeste de Texas es una película de género que funciona en todos los sentidos. Cuenta con maravillosas actuaciones de Chris Pine, Ben Foster, Jeff Bridges y Gil Birmingham, con la dirección económica pero libre de Mackenzie (“Starred Up”) y con los sabrosos diálogos de Taylor Sheridan (“Sicario”). Todo se conjuga para un filme perfecto.

10. “The Edge of Seventeen”

El placer es similar con el espectacular debut de Kelly Fremon Craig, una cinta de género (esta vez una comedia adolescente al estilo de John Hughes) hecha con una autenticidad e ingenio poco comunes. No recuerdo haber disfrutado más de una actuación este año que de la de Hailee Steinfeld en el papel de una estudiante acorralada que maldice a su generación como “tarada”.