Lo que vivimos fue un infierno.- Tijerina

Paula Ruiz y Alejandro Jasso

Agencia Reforma

Para Lupe Tijerina, líder de Los Cadetes de Linares, simplemente fue un infierno.

El músico de éxitos como “No Hay Novedad” y “Las Tres Tumbas”, no encuentra mejor palabra para describir lo que vivió hace un año cuando fue detenido junto con compañeros Ramón Ayala y los Bravos del Norte y el grupo Torrente, por amenizar una “narcoposada” organizada por los Beltrán Leyva en Tepoztlán, Morelos, lo cual aseguran que desconocían.

Fue el 11 de diciembre del 2009 cuando el músico sintió la muerte de cerca. Acababa de terminar su actuación y el siguiente en subir al escenario era Ramón Ayala, cuando de pronto el festejo privado fue interrumpido por elementos de la Marina, quienes se enfrentaron a tiros con los sicarios.

“Lo que vivimos ahí fue un infierno, pero a nadie nos pasó nada; después vinieron las investigaciones, nos llevaron como testigos y luego ya como enjuiciados, fue como en un sueño, para mí era una pesadilla que nunca esperaba vivir”, comenta mientras de fondo se alcanza a escuchar a Ramón Ayala, quien en ese momento ameniza la posada que organiza en su barrio, en la calle Tejano.

Ya se cumplió un año desde aquél terrible episodio y el líder de Los Cadetes de Linares no lo ha podido superar, aunque su mejor terapia ha sido la música.

“Todavía no lo olvido, mis compañeros y yo quedamos traumados. Ahora nos hablamos, platicamos que se nos va el sueño, de repente despierto en la madrugada por pesadillas, es difícil, pero hay que superarlo, ya como quiera me atendieron psicológicamente, ya estoy más tranquilo”.

Cuestionado qué fue lo más difícil, si estar en medio de una balacera o los tres meses que permaneció arraigado en la Ciudad de México.

“Las dos cosas”, responde el músico, “la balacera fue un segundo, mirar ahí tantos muertos, 11 muertos, a quienes acabábamos de ver vivos, bailando y disfrutando”.

Durante el arraigo, añade, el trato que recibieron él y sus compañeros fue como si fueran delincuentes.

Finalmente, en marzo del 2010, recuperó su libertad y con ello una disculpa por parte de las autoridades.