Mantiene Lawrence los pies en la tierra

Nora Alicia Estrada

Agencia Reforma

Aunque actualmente es considerada la mejor actriz joven, la ganadora del Óscar, Jennifer Lawrence, asegura que ni la fama ni los premios se le suben a la cabeza.

“Realmente esos premios no cambiaron nada. Luego de recibir el Óscar tuve que salir de la ciudad para regresar a trabajar en locaciones. Y bueno, toda la gente que conozco ha estado en mi vida por años.

“La única cosa que cambió ha sido cómo me miran en el mundo exterior, pero pienso que mi realidad no ha cambiado, ni tampoco a las personas con las que me relaciono porque siguen siendo las mismas”, dijo la también ganadora del Golden Globe, SAG y el Spirit Award.

Durante la promoción de la cinta Los Juegos del Hambre: En Llamas, la actriz, con un té aromático a un lado, agregó que los galardones tampoco la presionan para realizar sus siguientes proyectos.

“Lo que es importante en esta clase de cosas es que actuar es un don, un regalo muy agradable, algo por lo que hay que estar muy agradecida.

“Y si ganas, pues aceptarlo, también es algo por lo que hay que estar muy orgullosa y feliz, y después, poner todo eso lejos de uno y seguir adelante con la carrera”.

Lawrence mencionó que la reacción que tuvo al ver todos sus premios reunidos, fue esconderlos para que nadie los viera.

“Recuerdo que los puse en el armario que está al lado de mi baño. No porque no estuviera orgullosa de ellos, sólo que no quería que cuando la gente viniera a visitarme a la casa fueran mis premios lo que estuviera en sus mentes.

“O que se sintieran intimidados o que tuvieran una idea equivocada de mí, pero también mi mamá pensó que eso era irrespetuoso, entonces ella se los llevó a su casa en Kentucky y el Óscar lo colocó encima de su piano”.