Xulio Guillén
Agencia Reforma
GUADALAJARA, Jalisco.- La premisa de Mentir Para Vivir podría sonar clásica, y lo es, pues lo que hay entre Oriana Caligaris y Ricardo Sánchez a simple vista es una relación que deberá sortear los obstáculos que se interpongan entre ellos para consolidar su amor.
Sin embargo, esta historia está aderezada bajo el género del thriller, donde la acción y la intriga apelan más a una serie policiaca que a una telenovela más del montón, aseguró su creadora María Zarattini.
“Desde hace tiempo tenía la inquietud de hacer algo diferente, me preguntaba cómo resultaría una telenovela con elementos característicos del género policíaco, así que me arriesgué a hacer una propuesta atípica para el melodrama y comencé a fusionar géneros hasta encontrar un matiz diferente para esta historia, fue un reto muy interesante”, dijo Zarattini, quien además confesó que en sus ratos de ocio gusta de ver programas como CSI y Criminal Minds.
“La definiría como una novela de corte clásico, dramática, pero al mismo tiempo llena de giros de tuerca y acción”, completó Benjamín Cann, quien dirige este proyecto. “y desde mi trinchera trato de hacerle justicia al texto contándolo visualmente bajo una estética posmoderna, con imágenes agresivas, más propositivas, con muchos movimientos de cámara y colores más vibrantes”.
Por su parte, los protagonistas de esta telenovela, David Zepeda, Mayrín Villanueva, Alberto Agnesi y Altair Jarabo coincidieron en que sin duda no es una historia típica que se haya presentado en pantalla, por lo que sus retos de actuación se llevan al límite.
“Aquí no hay príncipes ni princesas, lo que sí hay es pasión, intriga y misterio, y es esta incertidumbre que genera la historia lo que hace atractiva la telenovela, pues hasta uno como actor en verdad que no sabe qué le espera a su personaje y eso ha sido muy emocionante”, dijo Mayrín Villanueva, la pareja protagónica de Zepeda.
“Podría decir que es la única telenovela que he visto que tenga un desarrollo como de serie en cuánto a la resolución de conflictos y el manejo de las subtramas”, finalizó Alberto Agnesi, quien hace del villano, “usualmente en el melodrama el secreto más grande se revela hasta el final y primero se mueren los personajes antes que solucionar el conflicto principal, y aquí no, en esta historia al capítulo 20 todo ya queda resuelto, pero María Zarattini le da un giro de tuerca que impactará a todos y los mantendrá al pendientes de lo que vendrá después”.
“Creo que es el primer paso hacia otro género, si esta propuesta se logra y gusta al televidente podría revolucionar la manera en que Televisa cuenta sus historia en el canal de las telenovelas”.
