Mexicánicos pueden con todo

Fidel Orantes

Agencia Reforma

Para los Mexicánicos la palabra imposible no existe en su lenguaje.

Ellos han sido capaces de hacer un autopiscina, convertir un avión Boeing 727 en una limusina y hasta crear un híbrido entre Rolls-Royce y Lamborghini.

“Sobre todo cuando es una conversión más difícil uno le agarra más cariño, más emoción al trabajo cuando está complicado o cuando viene el cliente y me dice que solamente yo le puedo hacer el trabajo.

“Ahí le agarramos más sabor”, compartió Martín Vaca, dueño del taller Vaca Limousines.

Esta exótica transformación fue petición del futbolista Ángel Reyna, delantero de las Chivas, en la segunda temporada del show que estrena hoy a las 21:00 horas.

Si antes de protagonizar la serie el trabajo de Vaca y su equipo había atraído a famosos clientes, ahora hasta personas de Estados Unidos han requerido sus servicios.

Es más, Lupillo Rivera viajó desde California para que le restaurara una vieja camioneta GMC del 54, pero fue un usuario complicado de satisfacer, pues como muchos otros lo que quieren es ver su vehículo completamente transformado.

“Nos visitó cuando íbamos como a mitad del proceso y veía como si le hiciera falta mucho trabajo, pero le explicaba que no se podía apreciar, pero toda la parte mecánica ya estaba armada. Se molestó un poco.

“Es lo que nos sucede a cada ratito. El cliente se desespera, quiere el carro más rápido y es difícil para nosotros. Pero a lo mejor es lo interesante y llamativo del programa, que la gente pueda ver la problemática real que hay ahí en el taller”, contó el mecánico.

Y es que en pantalla el proceso se ve en unos cuantos minutos, pero una buena transformación requiere tiempo, dedicación y esfuerzo.